sofocar

Aparece 5 veces en 3 canto(s)

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136

Señor, ayúdame a no dudar de ti

Kiko Argüello

¡Señor, ayúdame, Señor,
a no dudar de ti!
¡SEÑOR, AYÚDAME, SEÑOR,
A NO DUDAR DE TI!
¡Señor, ayúdame, Señor,
a no dudar nunca de tu Amor!
¡SEÑOR, AYÚDAME, SEÑOR,
A NO DUDAR NUNCA DE TU AMOR!
Tu gracia derramando
dejó mi corazón ya florecido
de mil ansias de amor,
de mil ansias de amor.
Que más no puedo que sufrir
que vivir en un gemido.
Y en esta llama de tu amor oscura,
en esta tela que envuelve mi alma
y la sofoca,
siento mi corazón que se disloca,
que se abre y se derrama
como agua que inunda tu jardín.
¡SEÑOR, AYÚDAME, SEÑOR, …
Y EN ESTA LLAMA DE TU AMOR …
… COMO AGUA QUE INUNDA TU JARDÍN.
213

El sembrador

Marcos 4,3ss

SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR
Y UNA PARTE CAYÓ EN EL CAMINO.
Vinieron las aves, se la comieron,
se la comieron.
SE LA COMIERON.
SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR
Y UNA PARTE CAYÓ EN LA PIEDRA.
Salió el sol, la secó, no había tierra.
NO HABÍA TIERRA.
SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR
Y UNA PARTE CAYÓ EN EL ESPINO.
Creció la semilla, creció el espino, la sofocó.
LA SOFOCÓ.
SALIÓ EL SEMBRADOR A SEMBRAR
Y UNA PARTE CAYÓ EN LA TIERRA.
Y dio fruto, unos treinta, otros sesenta.
Y ALGUNOS CIENTO.
«El que tenga oídos
y quiera oír, que oiga.»
¡QUE OIGA!
No seas camino.
NO SEAS CAMINO.
No seas la piedra.
NO SEAS LA PIEDRA.
No seas espino.
NO SEAS ESPINO.
Que seas la tierra,
LA BUENA TIERRA,
donde Jesús pueda crecer,
DONDE JESÚS PUEDA CRECER.
228

Siéntate solitario y silencioso

Lamentaciones 3

Dios mío, Dios mío,
me has llevado, me has llevado
y me has hecho caminar
entre tinieblas.
Has construido para mí un yugo,
y has atado mi cabeza,
mi cabeza y la barbilla.
Has tensado tu arco,
me has fijado, me has fijado
como blanco de tus flechas.
Aun cuando grito y gimo
sofocas, sofocas
mi oración.
Contemplar mi miseria
y mi vida errante:
¡es para mí hiel y amargura!
Mas que puedo hacer
si hasta me falta la esperanza,
la esperanza que viene del Señor,
que viene del Señor.
SIÉNTATE SOLITARIO Y SILENCIOSO,
PORQUE DIOS TE LO HA IMPUESTO;
HUMILLA TU BOCA EN EL POLVO:
QUIZÁ HAYA ESPERANZA;
PON LA MEJILLA A QUIEN TE HIERE,
PORQUE NO RECHAZA
PARA SIEMPRE EL SEÑOR:
AUN CUANDO AFLIGE,
USA DE MISERICORDIA,
según su gran amor.