santuario

Aparece 10 veces en 5 canto(s)

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A nadie demos ocasión de tropiezo

2ª Corintios 6,3ss

Hermanos, a nadie demos ocasión de tropiezo,
hermanos, vivamos aceptando las tribulaciones,
necesidades, angustias y fatigas;
viviendo en pureza, paciencia y bondad;
en el Espíritu Santo, y en el poder de Dios;
con las armas de la justicia:
las de la derecha y las de la izquierda.
HERMANOS, A NADIE DEMOS
OCASIÓN DE TROPIEZO,
HERMANOS, VIVAMOS ACEPTANDO
LAS TRIBULACIONES,
NECESIDADES, ANGUSTIAS Y FATIGAS.
En calumnias y en buena fama,
en gloria e ignominia; como pobres,
aunque enriqueciendo a muchos;
como quienes nada tienen,
aunque lo poseemos todo.
HERMANOS, A NADIE DEMOS …
¡Hermanos!, os hemos hablado con franqueza;
os hemos hablado con la verdad.
¡No unciros al yugo desigual con los paganos!
¿Qué participación hay entre el fiel y el infiel?
¿Qué unión entre el santuario de Dios
y el santuario de los ídolos?
Porque somos el santuario de Dios.
HERMANOS, A NADIE DEMOS …
Tengo plena confianza en el hablaros;
porque estoy orgulloso de vosotros.
¡No unciros al yugo desigual con los paganos!
¿Qué participación hay entre el fiel y el infiel?
¿Qué unión entre el santuario de Dios
y el santuario de los ídolos?
HERMANOS, A NADIE DEMOS …
En pureza, paciencia y bondad;
en el Espíritu Santo, y en el poder de Dios.
51

Canto de Moisés

Éxodo 15,1-18

Cantemos al Señor, cantemos al Señor
que se cubrió de gloria, de gloria, de gloria,
precipitó en el mar caballo y caballero.
MI FUERZA Y MI CANCIÓN
ES EL SEÑOR.
ÉL ES MI SALVACIÓN,
ES MI DIOS, Y YO LO ENSALZARÉ.
PRECIPITÓ EN EL MAR
CABALLO Y CABALLERO,
CABALLO Y CABALLERO.
¡El Señor es un guerrero,
su nombre es Yahveh!
Los carros de Faraón y a todos sus valientes
precipitó en el mar.
PRECIPITÓ ... MI FUERZA ... PRECIPITÓ.
Tu diestra poderosa, gloriosa por su fuerza
tu diestra, oh Señor, aplasta al enemigo,
aplasta al enemigo.
PRECIPITÓ ... MI FUERZA ... PRECIPITÓ.
El enemigo había dicho:
«Les perseguiré y alcanzaré,
desnudaré la espada, se saciará mi alma,
los aniquilaré.»
PRECIPITÓ ... MI FUERZA ... PRECIPITÓ.
Soplaste con tu aliento y el mar los sepultó.
Se hundieron como plomo
en las aguas de la muerte,
en las aguas formidables.
PRECIPITÓ ... MI FUERZA ... PRECIPITÓ.
¿Quién como tú, Señor, glorioso en santidad,
terrible en las empresas, autor de maravillas,
autor de maravillas?
PRECIPITÓ ... MI FUERZA ... PRECIPITÓ.
Rescatas a tu pueblo, lo llevas a tu casa.
Los príncipes de Edom, se estremecen
al paso de Jacob.
PRECIPITÓ ... MI FUERZA ... PRECIPITÓ.
Lo llevas y lo plantas en el lugar sagrado
sobre tu monte santo, el santuario
que tus manos prepararon.
PRECIPITÓ ... MI FUERZA ... PRECIPITÓ.
57

Cuando Israel salió de Egipto

Salmo 114 (113)

Cuando Israel salió de Egipto,
la casa de Jacob de un pueblo bárbaro,
Judá fue su santuario, Israel fue su dominio.
JUDÁ FUE SU SANTUARIO,
ISRAEL FUE SU DOMINIO.
Lo vio el mar y huyó,
retrocedió el Jordán,
los montes saltaron como carneros,
las colinas como corderos.
¿QUÉ ES LO QUE TIENES, OH MAR, PARA HUIR,
Y TÚ JORDÁN, PARA RETROCEDER,
VOSOTROS, MONTES QUE SALTÁIS COMO CARNEROS,
COLINAS, COMO CORDEROS?
¡TIEMBLA TIERRA, TIEMBLA,
DELANTE DE DIOS QUE PASA,
DELANTE DEL DIOS DE JACOB,
QUE HACE BROTAR DE LA ROCA EL AGUA!
106

María, pequeña María

Himno

María, pequeña María,
tú eres la brisa suave de Elías,
el susurro del Espíritu de Dios.
Tú eres la zarza ardiente de Moisés
que llevas al Señor y no te consumes.
Tú eres «el lugar junto a mí»
que mostró el Señor a Moisés;
tú eres la hendidura de la roca
que Dios cubre con su mano
mientras que pasa su Gloria.
VENGA EL SEÑOR CON NOSOTROS
SI HEMOS HALLADO GRACIA A SUS OJOS.
ES CIERTO QUE SOMOS PECADORES,
MAS RUEGA TÚ POR NOSOTROS
Y SEREMOS SU PUEBLO Y SU HEREDAD.
María, pequeña María,
¡Hija de Jerusalén!
Madre de todos los pueblos,
¡Virgen de Nazaret!
Tú eres la nube del desierto
que protege la marcha de Israel;
tú eres la tienda de la reunión;
el arca que lleva la alianza;
el Santuario de la Gloria del Señor.
VENGA EL SEÑOR CON NOSOTROS …
196

Salmodia para el Salmo Responsorial

XXII Domingo del Tiempo ordinario – Año A

MI ALMA ESTÁ SEDIENTA DE TI,
SEÑOR, DIOS MÍO;
MI ALMA ESTÁ SEDIENTA DE TI.
¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
MI ALMA ESTÁ SEDIENTA DE TI …
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios.
MI ALMA ESTÁ SEDIENTA DE TI …
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos.
MI ALMA ESTÁ SEDIENTA DE TI …