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Aparece 14 veces en 10 canto(s)

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26

A ti, Señor, se debe la alabanza en Sion

Salmo 65 (64)

A ti, Señor, se debe la alabanza, en Sión.
A ti se te cumple el voto, en Jerusalén.
A ti que escuchas la oración
viene todo mortal, viene todo mortal.
A TI QUE ESCUCHAS LA ORACIÓN
VIENE TODO MORTAL,
VIENE TODO MORTAL.
Pesan sobre nosotros nuestros pecados,
mas tú perdonas nuestras culpas.
Dichoso el que tú eliges, el que tú llamas,
vivirá en tus atrios.
A ti que escuchas la oración
viene todo mortal, viene todo mortal.
A TI QUE ESCUCHAS LA ORACIÓN …
¡Nos saciaremos de los bienes de tu casa,
de la santidad de tu templo!
Con los prodigios de tu amor
tú nos hablas,
con los portentos de tu justicia
nos respondes.
A ti que escuchas la oración
viene todo mortal, viene todo mortal.
A TI QUE ESCUCHAS LA ORACIÓN …
70

Elí, Elí, lamá sabactaní

Salmo 22 (21)

ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ.
DIOS MÍO, DIOS MÍO:
¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?
¡Qué lejos te siento de mis gritos!
De día clamo, y no respondes,
grito de noche, y no hay reposo para mí.
ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ …
¡Mas tú eres el Santo,
tú que vives en medio de mi pueblo!
A ti clamaron nuestros padres,
y tú les ayudaste,
en ti confiaron, y nunca quedaron confundidos.
Entonces, Dios, ¿por qué no me ayudas?
¿Acaso no soy un hombre?
Eso soy yo: soy un gusano,
desprecio de la gente, asco del pueblo,
todos los que me ven de mí se ríen,
menean la cabeza y dicen:
«Se confió a Dios, ¡que él lo libre,
que él le salve, si tanto dice que le ama!»
Sí, que tú me amas, sí, que tú me quieres,
en el seno de mi madre me formaste;
cuando me dio a luz ya me ofreció a ti,
desde el vientre tú ya eras mi Dios.
ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ …
Soy agua sucia que se tira,
todos mis huesos se dislocan,
mi corazón como cera
se derrite en mis entrañas.
Mi paladar está seco como teja,
y mi lengua está pegada a la garganta.
ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ …
Perros innumerables me rodean,
una banda de malhechores me acomete,
taladran mis manos y mis pies.
Se pueden contar mis huesos;
me observan y me miran, se reparten
mis vestidos, se sortean mi túnica.
¡Mas tú, Dios mío, no estés lejos,
ven en mi ayuda, fuerza mía,
libra mi alma de la espada,
libra mi vida de las fauces del león,
libra mi alma de los cuernos de los búfalos!
¡Anunciaré, yo, tu nombre a mis hermanos,
en medio de la asamblea te cantaré!:
«Los que a Yahveh amáis, dadle alabanza,
raza de Jacob, glorificad a Yahveh,
temedle, pueblo de Israel.»
Porque ha sido el Único
que no has tenido asco de este pobre
ni has desdeñado la miseria de mi vida;
no me ha ocultado su rostro cuando le invocaba.
Por eso, yo ahora sé que los pobres vivirán,
los pobres comerán, serán saciados,
los que buscan a Yahveh lo encontrarán:
¡su corazón, su corazón, vivirá para siempre!
73

Escóndeme en lo oculto de tu tienda

Salmo 27 (26)

ESCÓNDEME
EN LO OCULTO DE TU TIENDA,
SOBRE TU ROCA LEVÁNTAME.
Yahveh es mi luz y mi salvación,
¿a quién he de temer?
Yahveh es el refugio de mi vida,
¿por quién he de temblar?
ESCÓNDEME ...
Cuando se acercan contra mí los malvados
a devorar mi carne,
son ellos, mis adversarios y enemigos,
los que tropiezan y sucumben.
ESCÓNDEME ...
Aunque acampe un ejército contra mí,
mi corazón no teme;
aunque estalle una guerra contra mí,
estoy seguro en ella.
ESCÓNDEME ...
Una cosa he pedido a Yahveh,
eso solo estoy buscando:
habitar en la Casa del Yahveh,
todos los días de mi vida.
ESCÓNDEME ...
Él me dará cobijo en su cabaña
el día de la desdicha;
me esconderá en lo oculto de su tienda,
sobre su roca me levantará.
ESCÓNDEME ...
Escucha, Yahveh, mi voz que clama,
¡tenme piedad, respóndeme!
Sí, Yahveh, tu rostro busco:
no me ocultes tu rostro.
ESCÓNDEME ...
83

Hasta cuándo

Salmo 13 (12)

¿Hasta cuándo,
por fin te acordarás, Yahveh, de mí,
y tu rostro a mí lo volverás?
CANTARÉ A YAHVEH,
CANTARÉ AL QUE ES MI REDENTOR.
¡Mírame, respóndeme,
Yahveh, amor de mí!
¡Alumbra mis ojos,
no me duerma yo en la muerte!
CANTARÉ A YAHVEH …
¡Que no puedan
decir mis enemigos: «¡Le vencí!»,
mis enemigos
se alegrarán si yo cayera!
CANTARÉ A YAHVEH …
Pero yo espero en tu piedad;
y mi corazón
se alegrará en tu salvación.
CANTARÉ A YAHVEH …
93

Improperios

De la Liturgia de la Adoración de la Cruz de Viernes Santo

¡OH PUEBLO MÍO, OH PUEBLO MÍO!
¿QUÉ MAL YO TE HE HECHO?
¿QUÉ MAL YO TE HE HECHO?
¿EN QUÉ TE HE CONTRISTADO?
RESPÓNDEME.
¿EN QUÉ TE HE CONTRISTADO?
Yo te he hecho salir de Egipto;
yo te he abierto el mar en dos partes;
yo te he liberado del Faraón
y tú, y tú, me has preparado la Cruz.
¡OH PUEBLO MÍO ...
Yo te he abierto un camino en el desierto;
yo te he alimentado con el maná;
te he introducido en la Tierra Prometida,
y tú, y tú, me has preparado la Cruz.
¡OH PUEBLO MÍO ...
¿Qué más he podido hacer por ti
que no haya hecho?
Yo te llamé “mi viña amada”,
y tú, y tú me has dado fruto amargo.
Hágios o Théos,
SANCTUS DEUS.
Hágios Ischyrós,
SANCTUS FORTIS.
Hágios Athánatos,
ELÉISON HIMÁS.
Sanctus et Inmortalis,
MISERERE NOBIS.
¡OH PUEBLO MÍO ...
133

Se encontraron dos ángeles

Canto de los niños

Se encontraron dos ángeles,
el uno preguntó al otro:
«¿dónde, dónde
está la gloria de Dios?»
«¿DÓNDE, DÓNDE
ESTÁ LA GLORIA DE DIOS?»
En la bendición,
en la bendición,
en la bendición;
el otro le respondió.
EN LA BENDICIÓN,
EN LA BENDICIÓN,
EN LA BENDICIÓN
EL OTRO LE RESPONDIÓ.
149

Tú que eres fiel

Salmo 143 (142)

Señor, escucha, mi oración,
presta oídos a mi súplica.
TÚ QUE ERES FIEL,
TÚ QUE ERES FIEL RESPÓNDEME,
POR TU JUSTICIA RESPÓNDEME.
No llames a juicio a tu siervo,
ningún hombre es inocente frente a ti.
El enemigo me persigue,
estrella mi vida contra el suelo.
TÚ QUE ERES FIEL …
Extiendo mis manos hacia ti,
tengo sed de ti como tierra reseca.
¡Escúchame pronto, Señor,
que me falta el aliento!
TÚ QUE ERES FIEL …
Hazme conocer el camino,
la vía que he de seguir.
Líbrame de mis enemigos,
Señor, que me refugio en ti.
TÚ QUE ERES FIEL …
Enséñame a cumplir tu voluntad,
porque tú eres mi Dios;
tu Espíritu me guíe,
tu Espíritu me guíe por tierra llana.
TÚ QUE ERES FIEL …
220

Jacob

Génesis 32,23-29

Era de noche cuando Jacob se levantó,
tomó a sus mujeres y a todos sus hijos
y cruzó el vado de Yabboq.
Los tomó y les hizo pasar el río,
e hizo pasar también todos sus bienes.
Y Jacob quedó solo.
Y de pronto alguien luchó con él.
Y DE PRONTO ALGUIEN LUCHÓ CON ÉL,
luchó, lucho con él hasta el alba.
Viendo aquel que Jacob se le resistía,
le golpeó con fuerza en la cadera,
y el fémur de Jacob se dislocó
en la lucha con aquel.
«Suéltame, que ya viene la aurora».
«SUÉLTAME, QUE YA VIENE LA AURORA».
«Suéltame, que ya viene la aurora».
«No, no te soltaré
si no me bendices.»
«NO, NO TE SOLTARÉ
SI NO ME BENDICES.»
Y Dios le preguntó:
«¿Cuál es tu nombre? ¿Cuál es tu nombre?»
«Jacob, respondió él, Jacob, respondió él.»
«No te llamarás más Jacob.»
ISRAEL, ISRAEL,
ISRAEL SERÁ TU NOMBRE.
ISRAEL, HAS CONOCIDO TU DEBILIDAD.
ISRAEL, TE APOYARÁS EN DIOS.
ISRAEL, FUERTE CON DIOS.
ISRAEL, TU VENCERÁS.
ISRAEL, HAS CONOCIDO TU DEBILIDAD.
ISRAEL, TE APOYARÁS EN DIOS.
234

Como condenados a muerte

1ª Corintios 4,9-13

Hasta el presente, pasamos hambre,
pasamos sed y desnudez.
Somos abofeteados,
y andamos errantes.
SOMOS ABOFETEADOS,
Y ANDAMOS ERRANTES.
Insultados, bendecimos,
perseguidos, lo soportamos.
Si somos difamados,
respondemos con amor.
SI SOMOS DIFAMADOS,
RESPONDEMOS CON AMOR.
HEMOS VENIDO A SER,
HEMOS VENIDO A SER,
HEMOS VENIDO A SER,
LA BASURA DEL MUNDO,
EL ESTROPAJO DE TODOS.
Porque pienso que a nosotros,
los apóstoles,
Dios nos ha asignado
el último lugar.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
Puestos como espectáculo
para el mundo,
para los ángeles,
para los hombres, para los hombres.
COMO CONDENADOS A MUERTE …
HEMOS VENIDO A SER …
237

Cuando dormía

Cantar de los Cantares 5,2ss

Cuando dormía, mi corazón velaba.
¡La voz de mi amado oí!:
«¡Abre, hermana mía, ábreme paloma!
Que mi cabeza está cubierta de rocío
y mis cabellos del relente de la noche.»
¡Metió la mano
por el agujero de la cerradura;
y toda entera me estremecí!
Me levanté corriendo,
y mis manos destilaron mirra,
mirra fluida mis dedos,
por el pestillo de la puerta.
OS CONJURO, HIJAS DE JERUSALÉN,
SI ENCONTRÁIS A MI AMADO,
DECIDLE QUE MUERO DE AMOR.
Abrí, abrí a mi amado,
pero no estaba, ya había pasado.
Y el alma se me escapó en su huida.
Lo busqué y no lo hallé,
lo llamé, lo llamé,
y no me respondió.
Me encontraron los guardias,
que hacen la ronda, me golpearon,
me desnudaron
los guardias de las murallas.
OS CONJURO, HIJAS DE JERUSALÉN …
¡Ay, si tú fueras mi hermano!
Te podría besar
al encontrarte en la puerta.
OS CONJURO, HIJAS DE JERUSALÉN …