hombre

Aparece 65 veces en 43 canto(s)

hombre

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Abraham

Teofanía de Mambré – Génesis 18,1-5

Hacía calor aquel día
cuando Abraham estaba sentado
delante de su tienda.
Hacía calor aquel día
cuando Abraham estaba sentado
cerca del encinar de Mambré.
Alzando los ojos, miró,
y tres hombres de pie
estaban delante.
En cuanto los vio
se inclinó hasta el suelo y dijo:
«Oh Señor mío,
no pases te ruego sin detenerte.»
SIN DETENERTE, NO PASES TE RUEGO
SIN DETENERTE, SIN DETENERTE.
«Os traeré un poco de agua,
os lavaré los pies
y reposaréis a la sombra,
os traeré un bocado, os reconfortaréis
y luego seguiréis adelante.
No por casualidad
habéis pasado hoy delante de mí.»
«OH SEÑOR MÍO, NO PASES TE RUEGO
SIN DETENERTE, SIN DETENERTE.
SIN DETENERTE, NO PASES TE RUEGO
SIN DETENERTE, SIN DETENERTE.»
29

Al despertar

Salmo 17 (16)

AL DESPERTAR
ME SACIARÉ DE TU SEMBLANTE, SEÑOR.
AL DESPERTAR
ME SACIARÉ DE TU SEMBLANTE, SEÑOR.
Escucha, Señor, mi oración,
atiende, Señor, a mi clamor,
presta oídos a mi súplica,
que mis labios no traicionan, Señor.
Salga de ti la sentencia,
porque tus ojos ven, tus ojos ven mi rectitud.
AL DESPERTAR …
Sondea, Señor, mi corazón,
escrútalo de noche, Señor;
pruébame al crisol, pruébame al crisol
porque tú sabes que no hay malicia en mí;
que mi boca no miente como hacen los hombres.
Que he guardado tu Palabra,
que no he seguido los caminos del violento,
que a tus huellas he ajustado mis pasos,
que no vacilaré, que no vacilaré.
AL DESPERTAR …
A ti yo te invoco, Señor;
concédeme, Señor, una respuesta;
muéstrame los prodigios de tu amor,
porque tú salvas al que se apoya en ti,
porque tú ayudas
al que se refugia a tu derecha.
Como a la niña de tus ojos guárdame,
a la sombra de tus alas escóndeme,
mira que quieren matarme.
AL DESPERTAR …
Míralos, están cerrados en su orgullo,
hablan, la arrogancia está en su boca.
Avanzan contra mí, avanzan contra mí.
¡Ayúdame tú, Señor,
líbrame de los hombres de este mundo,
de los hombres cuyo premio es esta vida!
¡Cólmalos de tus bienes, Señor,
llénales el vientre y que sus hijos se sacien!
Que yo al despertar, que yo por tu amor
me saciaré de tu rostro Señor.
AL DESPERTAR …
37

Amo al Señor

Salmo 116 (114-115)

Amo al Señor,
porque escucha mi voz suplicante;
inclina hacia mí su oído
el día en que lo invoco.
Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del infierno;
me rodeaban tristeza y angustia,
invoqué el nombre del Señor:
¡Te ruego, Señor, sálvame!
RECOBRA ALMA MÍA TU REPOSO,
PORQUE EL SEÑOR FUE BUENO CONTIGO.
ÉL TE HA SALVADO DE LA MUERTE,
HA PRESERVADO TUS PIES DE LA CAÍDA.
ÉL TE HA SALVADO DE LA MUERTE,
HA PRESERVADO TUS PIES DE LA CAÍDA.
¡Tenía fe, aún cuando dije:
«Yo soy un desgraciado»!,
y pensaba lleno de angustia:
«todo hombre es falso.»
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la bendición,
e invocaré el nombre del Señor.
RECOBRA ALMA MÍA …
42

Balaam

Números 23,7-24

«De Aram me ha hecho venir
Balaq, el rey de Moab
desde los montes de Oriente:
“Ven y maldice a Jacob;
ven y profetiza contra Israel”.
¿Cómo maldeciré, si Dios no quiere?
¿Cómo profetizaré, si Dios no me deja?
De lo alto de esta cima yo diviso,
desde lo alto de esta roca yo contemplo:
éste es un pueblo distinto
a todas las naciones.
¡QUÉ BELLAS SON TUS TIENDAS,
QUÉ BELLAS SON, ISRAEL!
¡QUÉ BELLAS SON TUS TIENDAS,
QUÉ BELLAS SON, ISRAEL!
¿Quién contará, contará tu multitud?
JACOB, JACOB, JACOB, JACOB.
Sea, sea mi muerte
como la muerte de su Justo.
Vaya mi vida donde él,
VAYA MI VIDA DONDE ÉL.
¡QUÉ BELLAS SON TUS TIENDAS ...
«¿Pero qué es lo que estás haciendo?
¡Tú lo estás bendiciendo!
Ven, quizá desde otra parte
Dios lo quiera maldecir.»
«Escucha, hijo de Sippor, pon el oído rey Balaq.
Que Dios no es un hombre
que dice y se arrepiente.
Una estrella surge de Jacob,
se oyen aclamaciones por su Rey.
Dios es su Padre.
Se acuesta como león,
se echa como leona, nadie lo hará levantar.»
¡QUÉ BELLAS SON TUS TIENDAS …
43

Bendeciré al Señor en todo tiempo

Salmo 34 (33)

BENDECIRÉ AL SEÑOR EN TODO TIEMPO,
EN MI BOCA SIEMPRE SU ALABANZA;
YO ME GLORÍO EN EL SEÑOR,
¡LO ESCUCHEN LOS HUMILDES
Y SE ALEGREN!
Cantad conmigo al Señor,
cantemos juntos a su Nombre.
Porque este pobre grita, el Señor le escucha,
y le libra de todas sus angustias.
BENDECIRÉ AL SEÑOR ...
Porque el ángel del Señor acampa
en torno a aquellos que le temen
y les salva.
Gritan ellos, y el Señor les escucha
y los libra de todas sus angustias.
GUSTAD Y VED
QUÉ BUENO ES EL SEÑOR,
DICHOSO EL HOMBRE
QUE SE REFUGIA EN ÉL.
Porque muchas son las pruebas
que le esperan al Justo,
mas de todas le libra el Señor.
Gritan ellos, y el Señor les escucha
y los libra de todas sus angustias.
BENDECIRÉ AL SEÑOR ...
50

Cántico de los tres jóvenes

Daniel 3,57-58

Criaturas todas del Señor.
BENDECID AL SEÑOR.
Ensalzadlo
CON HIMNOS POR LOS SIGLOS.
Ángeles del Señor. BENDECID ...
Cielos.
BENDECID ...
Aguas del espacio. BENDECID ...
Ejércitos del Señor. BENDECID ...
Sol y Luna.
BENDECID ...
Astros del Cielo.
BENDECID ...
Lluvia y rocío.
BENDECID ...
Vientos todos.
BENDECID ...
Fuego y calor.
BENDECID ...
Fríos y heladas.
BENDECID ...
Rocíos y nevadas. BENDECID ...
Témpanos y hielos. BENDECID ...
Escarchas y nieves. BENDECID ...
Noche y día.
BENDECID ...
Luz y tinieblas.
BENDECID ...
Rayos y nubes.
BENDECID ...
Bendiga la tierra al Señor.
LO ENSALCE
CON HIMNOS POR LOS SIGLOS.
Montes y cumbres.
BENDECID ...
Cuanto germina en la tierra. BENDIGA ...
Manantiales.
BENDECID ...
Mares y ríos.
BENDECID ...
Cetáceos y peces.
BENDECID ...
Aves del cielo.
BENDECID ...
Fieras y ganados.
BENDECID ...
Ensalzadlo
CON HIMNOS POR LOS SIGLOS.
Hijos de los hombres.
BENDECID ...
Bendiga Israel al Señor.
BENDIGA ...
Sacerdotes del Señor.
BENDECID ...
Siervos del Señor.
BENDECID ...
Almas y espíritus justos.
BENDECID ...
Santos y humildes de corazón. BENDECID ...
Ananías, Azarías y Misael.
BENDECID ...
Ensalzadlo
CON HIMNOS POR LOS SIGLOS.
65

Dichoso el hombre

Salmo 1

DICHOSO EL HOMBRE
QUE NO SIGUE EL CONSEJO DE LOS IMPÍOS,
NI EN LA SENDA DE LOS PECADORES SE DETIENE
NI EN EL BANCO DE LOS BURLONES SE SIENTA.
MAS SE COMPLACE EN LA PALABRA DEL SEÑOR,
SUS SALMOS SUSURRA DÍA Y NOCHE.
Será como árbol plantado
junto a corrientes de agua,
SERÁ COMO ÁRBOL PLANTADO
JUNTO A CORRIENTES DE AGUA,
que da fruto a su tiempo,
nunca se marchitarán sus hojas;
todo lo que emprende le sale bien,
todo lo que emprende le sale bien.
¡No así los impíos, no así!
que son como la paja que se lleva el viento.
¡NO ASÍ LOS IMPÍOS, NO ASÍ!
QUE SON COMO LA PAJA
QUE SE LLEVA EL VIENTO.
No resistirán en el juicio los impíos,
ni los pecadores
en la comunidad de los santos.
Porque el Señor cuida el camino de sus fieles,
mas el camino de los impíos
acaba mal, acaba mal, acaba mal.
DICHOSO EL HOMBRE
66

El necio piensa que Dios no existe

Salmo 14 (13)

EL NECIO PIENSA QUE DIOS NO EXISTE.
SE HAN CORROMPIDO,
Y HACEN COSAS ABOMINABLES.
NO HAY QUIEN OBRE EL BIEN,
NO HAY QUIEN OBRE EL BIEN.
El Señor desde el cielo
se inclina hacia los hombres,
para ver si hay alguno que sea justo,
un hombre que busque a Dios,
un hombre que busque a Dios.
Todos se han desviado, están pervertidos.
Nadie que haga el bien, ni siquiera uno.
EL NECIO PIENSA …
No entienden nada los malvados
que devoran a mi pueblo como pan.
No invocan nunca al Señor,
mas temblarán de espanto.
Porque Dios está con el justo:
el Señor es su refugio.
Porque Dios está con el justo:
el Señor es su refugio.
PORQUE DIOS ESTÁ CON EL JUSTO:
EL SEÑOR ES SU REFUGIO.
EL NECIO PIENSA …
70

Elí, Elí, lamá sabactaní

Salmo 22 (21)

ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ.
DIOS MÍO, DIOS MÍO:
¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?
¡Qué lejos te siento de mis gritos!
De día clamo, y no respondes,
grito de noche, y no hay reposo para mí.
ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ …
¡Mas tú eres el Santo,
tú que vives en medio de mi pueblo!
A ti clamaron nuestros padres,
y tú les ayudaste,
en ti confiaron, y nunca quedaron confundidos.
Entonces, Dios, ¿por qué no me ayudas?
¿Acaso no soy un hombre?
Eso soy yo: soy un gusano,
desprecio de la gente, asco del pueblo,
todos los que me ven de mí se ríen,
menean la cabeza y dicen:
«Se confió a Dios, ¡que él lo libre,
que él le salve, si tanto dice que le ama!»
Sí, que tú me amas, sí, que tú me quieres,
en el seno de mi madre me formaste;
cuando me dio a luz ya me ofreció a ti,
desde el vientre tú ya eras mi Dios.
ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ …
Soy agua sucia que se tira,
todos mis huesos se dislocan,
mi corazón como cera
se derrite en mis entrañas.
Mi paladar está seco como teja,
y mi lengua está pegada a la garganta.
ELÍ, ELÍ, LAMÁ SABACTANÍ …
Perros innumerables me rodean,
una banda de malhechores me acomete,
taladran mis manos y mis pies.
Se pueden contar mis huesos;
me observan y me miran, se reparten
mis vestidos, se sortean mi túnica.
¡Mas tú, Dios mío, no estés lejos,
ven en mi ayuda, fuerza mía,
libra mi alma de la espada,
libra mi vida de las fauces del león,
libra mi alma de los cuernos de los búfalos!
¡Anunciaré, yo, tu nombre a mis hermanos,
en medio de la asamblea te cantaré!:
«Los que a Yahveh amáis, dadle alabanza,
raza de Jacob, glorificad a Yahveh,
temedle, pueblo de Israel.»
Porque ha sido el Único
que no has tenido asco de este pobre
ni has desdeñado la miseria de mi vida;
no me ha ocultado su rostro cuando le invocaba.
Por eso, yo ahora sé que los pobres vivirán,
los pobres comerán, serán saciados,
los que buscan a Yahveh lo encontrarán:
¡su corazón, su corazón, vivirá para siempre!
75

Este es el día en que actuó el Señor

Salmo 118 (117)

No he de morir, QUE VIVIRÉ,
no he de morir, QUE VIVIRÉ,
para cantar LAS HAZAÑAS DEL SEÑOR.
Me castigó, ME CASTIGÓ,
me castigó, ME CASTIGÓ,
pero no ME DEJÓ EN LA MUERTE.
Dad gracias al Señor porque es bueno,
PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA.
Que lo diga la casa de Israel: ES ETERNA ...
Que lo diga la casa de Aarón: ES ETERNA ...
Que lo digan los fieles del Señor: ES ETERNA ...
Mejor es confiar en el Señor
QUE FIARSE DE LOS HOMBRES,
mejor es apoyarse en el Señor
QUE CONFIAR EN LOS INTELIGENTES.
Me rodeaban, ME RODEABAN,
me rodeaban, ME RODEABAN,
en el nombre del Señor LOS RECHACÉ.
Me empujaban, ME EMPUJABAN,
me empujaban, ME EMPUJABAN,
pero el Señor ME AYUDÓ.
Escuchad: hay cantos de victoria
EN LAS TIENDAS DE LOS JUSTOS:
«La diestra del Señor es poderosa,
ES EXCELSA LA DIESTRA DEL SEÑOR.»
No he de morir ... ... EN LA MUERTE.
Abridme las puertas del triunfo.
Y ENTRARÉ PARA DAR GRACIAS AL SEÑOR.
Ésta es la puerta del Señor:
LOS VENCEDORES ENTRARÁN POR ELLA.
La piedra que desecharon los arquitectos
ES AHORA LA PIEDRA ANGULAR.
Es el Señor quien lo ha hecho,
HA SIDO UN MILAGRO PATENTE.
Éste es el día en que actuó el Señor:
SEA NUESTRA ALEGRÍA Y NUESTRO GOZO.
No he de morir ... ... EN LA MUERTE.
79

Felicidad para el hombre

Salmo 128 (127)

FELICIDAD PARA EL HOMBRE
QUE TEME AL SEÑOR,
FELICIDAD PARA EL HOMBRE
QUE CAMINA POR SU SENDERO.
Vivirá del trabajo de sus manos,
¡será feliz y gozará de todo bien!
Su esposa como vid fecunda en medio de su casa.
Sus hijos, como brotes de olivo en torno a su mesa.
FELICIDAD PARA EL HOMBRE
Así será bendecido el hombre que teme al Señor.
¡Que te bendiga Dios desde Sión,
que puedas tú ver la prosperidad de Jerusalén,
que puedas tú ver a los hijos de tus hijos!
¡Paz a Israel!
FELICIDAD PARA EL HOMBRE
88

Himno a la Kenosis

Filipenses 2,1-11

Con un mismo amor,
con un mismo espíritu,
con los mismos sentimientos.
Nada por rivalidad, ni por vanagloria,
mas todo con humildad,
considerando a los otros
como superiores a ti,
no buscando tu propio interés;
teniendo los sentimientos de Jesús.
El cual, siendo Dios,
no retuvo ávidamente su dignidad,
sino que se hizo hombre.
Y hecho hombre se humilló a sí mismo
tomando condición de esclavo,
obedeciendo hasta la muerte.
Y qué muerte: muerte de pecador,
muerte de malhechor,
muerte de cruz.
Por eso Dios lo resucitó,
lo exaltó y le dio el Nombre
más alto que existe.
Cristo Jesús es el Señor, ALELUYA.
Cristo Jesús es el Señor, ALELUYA.
Cristo Jesús es el Señor, ALELUYA.
¡ALELUYA!
ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.
ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.
ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.
¡ALELUYA!
Cristo Jesús es mi Señor, ALELUYA.
Cristo Jesús es tu Señor, ALELUYA.
Cristo Jesús es el Señor, ALELUYA.
¡ALELUYA!
ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA ...
108

Me has seducido, Señor

Jeremías 20,7-18

ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR,
Y ME HE DEJADO SEDUCIR;
HAS LUCHADO CONMIGO
Y ME HAS VENCIDO.
HAS SIDO MÁS FUERTE QUE YO,
ME HAS PODIDO.
Cuando hablo debo gritar:
«¡Violencia!», «¡Opresión!»
Así tu Palabra es para mí befa y oprobio.
Me decía: «No pensaré más en Él,
no hablaré más en su Nombre.»
Mas en mi corazón
había un fuego ardiente,
que corría por mis huesos.
MAS EN MI CORAZÓN
HABÍA UN FUEGO ARDIENTE,
QUE CORRÍA POR MIS HUESOS.
ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR …
¡Maldito el día en que nací!
¡Maldito el hombre
que le dio la noticia a mi padre:
«Te ha nacido un hijo»!
¿Por qué he salido del seno de mi madre,
si sólo debo ver penas y aflicción?
MAS EL SEÑOR ESTÁ CONMIGO,
COMO UN HÉROE VALEROSO.
Cantad himnos al Señor, alabad su Nombre,
que ha salvado la vida de este pobre.
MAS EL SEÑOR ESTÁ CONMIGO,
COMO UN HÉROE VALEROSO.
ME HAS SEDUCIDO, SEÑOR …
118

Oh Señor, nuestro Dios

Salmo 8

¡OH SEÑOR, NUESTRO DIOS,
QUÉ ADMIRABLE ES TU NOMBRE
POR TODA LA TIERRA, TU NOMBRE,
HASTA EL CIELO SE ELEVA TU AMOR!
Con la boca de los niños pequeños
afirmas tu gloria, oh Señor,
y reduces al silencio enemigos y rebeldes.
¡OH SEÑOR, NUESTRO DIOS ...
Si contemplo el cielo, obra de tus manos,
la luna y las estrellas, que has creado,
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el hijo del hombre para darle poder?
Lo hiciste, lo hiciste poco menos que los ángeles,
de gloria y honor lo has coronado;
todo lo has sometido bajo sus pies.
¡OH SEÑOR, NUESTRO DIOS ...
120

Paloma incorrupta

Himno inspirado en los Kontákia de san Romano el Meloda

Dios te salve, María,
radiante como el sol.
Tú nos muestras el camino;
esperanza de los confines de la tierra;
tú eres la sola Paloma incorrupta.
Está en ti toda la belleza del Espíritu;
gloria que en el mundo
hace bella la creación.
DIOS TE SALVE, MARÍA,
RADIANTE COMO EL SOL.
PALOMA INCORRUPTA;
REFUGIO DE LAS ALMAS DÉBILES;
ARCA DEL ESPÍRITU SANTO.
Dios te salve, María,
radiante como el sol.
Tú intercedes por todos los hombres;
tú eres el refugio de las almas débiles;
filacteria de la perfecta castidad;
arca perfumadísima del Espíritu Santo.
DIOS TE SALVE, MARÍA …
Dios te salve, María,
radiante como el sol.
A ti suplican todos los hombres;
a ti pedimos por la Iglesia,
dale nuevo vigor de gracia y santidad.
DIOS TE SALVE, MARÍA …
121

Pentecostés

Himno

SI SIENTES UN SOPLO DEL CIELO,
UN VIENTO QUE MUEVE LAS PUERTAS,
ESCUCHA LA VOZ QUE TE LLAMA,
TE INVITA A CAMINAR LEJOS.
ES FUEGO QUE NACE
EN QUIEN SABE ESPERAR,
EN QUIEN SABE NUTRIR
ESPERANZAS DE AMOR.
Eran pobres hombres
como tú, como yo,
habían echado las redes al lago,
recogido los impuestos
a la puerta de la ciudad.
Que yo recuerde
entre ellos no había ningún doctor;
y aquel que llamaban Maestro
estaba muerto y sepultado.
SI SIENTES UN SOPLO DEL CIELO ...
Tenían un corazón como tú, como yo,
que una mano de hielo oprimía;
tenían los ojos llenos de lágrimas.
Pensaban sin duda en el amigo perdido;
en la mujer dejada en la puerta de la casa;
en la cruz levantada en la cima del monte.
SI SIENTES UN SOPLO DEL CIELO ...
Y el viento llamó a la puerta de la casa,
entró como un rayo en toda la estancia;
y tuvieron los ojos y el corazón llenos de fuego,
salieron a la calle gritando de alegría.
Hombre que esperas
escondido en las sombras,
la voz que canta es para ti;
te trae la alegría de una buena noticia:
¡EL REINO DE DIOS HA LLEGADO YA!
SI SIENTES UN SOPLO DEL CIELO ...
129

Quiero cantar

Salmo 57 (56)

QUIERO CANTAR, A TI QUIERO CANTAR.
¡DESPIERTA, DESPIERTA GLORIA MÍA!
¡DESPIERTA, ARPA Y CÍTARA!
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas
hasta que pase el peligro.
QUIERO CANTAR ...
Invoco a Dios, al Dios Altísimo,
a Dios que ha hecho tanto por mí.
Desde el cielo me envía la salvación,
confunde a los que ansían matarme.
QUIERO CANTAR ...
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que estoy echado entre leones,
leones devoradores de hombres;
sus dientes son lanzas y flechas.
QUIERO CANTAR ...
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que han tendido una red a mis pasos,
me han cavado delante una fosa,
¡pero han sido ellos los que han caído en ella!
QUIERO CANTAR ...
Mi corazón está firme, Dios mío,
para ti, oh Dios, quiero cantar,
¡a la aurora yo quiero despertar!,
¡despertad, arpa y cítara!
QUIERO CANTAR ...
Te daré gracias ante los pueblos, Señor,
cantaré, cantaré ante las naciones;
porque tu amor ha sido grande conmigo,
tu bondad más alta que los cielos.
QUIERO CANTAR ...
139

Si el Señor no construye la casa

Salmo 127 (126)

SI EL SEÑOR NO CONSTRUYE LA CASA,
EN VANO SE CANSAN LOS CONSTRUCTORES.
Si el Señor no guarda la ciudad,
en vano vigilan los centinelas,
si el Señor no guarda la ciudad.
SI EL SEÑOR ...
En vano madrugáis al levantaros,
el descanso retrasáis,
por conseguir el pan,
Dios lo da a sus amigos
mientras duermen.
DIOS LO DA A SUS AMIGOS
MIENTRAS DUERMEN.
SI EL SEÑOR ...
Don del Señor son los hijos,
son como flechas en manos de un guerrero,
los hijos de la juventud.
Dichoso el hombre
que tiene llena su aljaba;
no temerá cuando lleguen
a su puerta los enemigos.
SI EL SEÑOR ...
142

Si me he refugiado en el Señor

Salmo 11 (10)

SI ME HE REFUGIADO EN EL SEÑOR,
¿CÓMO PODÉIS DECIRME,
CÓMO PODÉIS DECIRME
QUE HUYA COMO EL PÁJARO AL MONTE,
QUE HUYA COMO EL PÁJARO AL MONTE?
Yo sé que los malvados tensan el arco,
que ajustan las flechas a la cuerda,
para herir en la sombra al inocente.
Mas cuando fallan los cimientos,
¿qué puede hacer el justo?,
¿qué puede hacer el justo?
Mas el Señor, el Señor
está en su templo santo,
tiene su trono en el cielo;
sus ojos observan el mundo,
sus pupilas las acciones de los hombres.
El Señor escruta a los justos,
mas también escruta a los malvados;
y el Señor no ama la violencia,
el Señor no ama la violencia.
SI ME HE REFUGIADO ...
145

Stabat mater dolorosa

Secuencia del siglo XIII

STABAT MATER DOLOROSA
IUXTA CRUCEM LACRIMOSA
DUM PENDEBAT FILIUS.
Era su alma un gemido,
era un dolor, era un grito,
cuando una espada la atravesó.
¡Oh qué triste y afligida
está la bendita Madre del Unigénito!
STABAT MATER DOLOROSA ...
¿Cuál es el hombre que no llora,
al ver a la Madre de Cristo
en tanto suplicio?
Por los pecados de su gente
ella ve a Jesús en tormentos,
y sometido a los azotes.
STABAT MATER DOLOROSA ...
Ella ve a su Hijo amado
que muere desolado,
y que entrega su Espíritu.
Oh, Cristo, cuando yo deba morir,
por tu bendita Madre
hazme conseguir
la palma de la victoria.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
148

Te he manifestado mi pecado

Salmo 32 (31)

TE HE MANIFESTADO MI PECADO,
NO HE TENIDO ESCONDIDOS MIS ERRORES;
HE DICHO: «CONFESARÉ AL SEÑOR MI CULPA.»
Y TÚ HAS PERDONADO
LA MALICIA DE MI PECADO.
¡Dichoso el hombre
al que le son perdonadas sus culpas,
y que le fueron cubiertos sus pecados!
Dichoso el hombre
al que el Señor no imputa ningún mal,
y en cuyo espíritu no hay engaño.
TE HE MANIFESTADO MI PECADO …
Callaba y se consumían mis huesos
gimiendo todo el día,
porque día y noche
pesaba tu mano sobre mí;
como estío de verano
estaba árido mi corazón.
Mas te he manifestado mi pecado,
no he tenido escondidos mis errores;
he dicho: «confesaré al Señor mi culpa.»
Y tú has perdonado la malicia de mi pecado.
TE HE MANIFESTADO MI PECADO …
Por eso te suplican tus fieles
en el día de la angustia,
cuando las aguas caudalosas se desbordan,
mas a él no le alcanzarán.
Tú eres mi refugio,
tú me preservas del peligro,
me rodeas de cantos de salvación.
Me dices: «te haré sabio,
te indicaré el camino de la vida.»
TE HE MANIFESTADO MI PECADO …
149

Tú que eres fiel

Salmo 143 (142)

Señor, escucha, mi oración,
presta oídos a mi súplica.
TÚ QUE ERES FIEL,
TÚ QUE ERES FIEL RESPÓNDEME,
POR TU JUSTICIA RESPÓNDEME.
No llames a juicio a tu siervo,
ningún hombre es inocente frente a ti.
El enemigo me persigue,
estrella mi vida contra el suelo.
TÚ QUE ERES FIEL …
Extiendo mis manos hacia ti,
tengo sed de ti como tierra reseca.
¡Escúchame pronto, Señor,
que me falta el aliento!
TÚ QUE ERES FIEL …
Hazme conocer el camino,
la vía que he de seguir.
Líbrame de mis enemigos,
Señor, que me refugio en ti.
TÚ QUE ERES FIEL …
Enséñame a cumplir tu voluntad,
porque tú eres mi Dios;
tu Espíritu me guíe,
tu Espíritu me guíe por tierra llana.
TÚ QUE ERES FIEL …
154

Ven, Espíritu Santo

Secuencia de Pentecostés

VEN, ESPÍRITU SANTO,
ENVÍA UN RAYO DE TU LUZ.
Ven, padre de los pobres,
ven, luz del corazón.
Ven, consolador buenísimo,
dulce huésped del alma.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Ven, dulce refrigerio,
en la fatiga tú eres descanso;
en el calor tú eres nuestro alivio;
en el llanto eres consuelo.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Oh luz dichosísima
inunda de tu resplandor
lo íntimo del corazón de tus fieles,
llega hasta el fondo del alma.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Sin tu luz nada hay puro en el hombre,
nada hay inocente.
Mira la fuerza del pecado,
cuando tú no estás con nosotros.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Lava lo que está sucio,
riega lo que está árido,
sana lo que está enfermo.
Convierte al duro y al rígido.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Inflama lo que está tibio,
encamina al que se ha extraviado.
Danos tus siete dones,
danos tu amor y tu alegría.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Danos virtud y premio,
danos la alegría de la salvación,
danos una muerte santa,
danos el gozo eterno.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Danos sabiduría y entendimiento,
danos ciencia y piedad,
danos consejo y fortaleza,
danos el temor de Dios.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
Danos tus santos frutos:
danos paciencia y bondad,
danos amor y alegría,
danos justicia y verdad.
VEN, ESPÍRITU SANTO …
155

Ven, hijo del hombre

Apocalipsis 21, 17ss

Ven, VEN,
Hijo del Hombre,
HIJO DEL HOMBRE.
¡Ven, VEN, VEN, Señor Jesús!
SEÑOR JESÚS.
Ven, VEN,
Siervo de los pobres,
SIERVO DE LOS POBRES.
¡Ven, VEN, VEN, Señor Jesús!
SEÑOR JESÚS.
El Espíritu dice: ¡Ven!
El que escucha diga: ¡Ven!
¡VEN!
Ven, VEN,
amor mío,
AMOR MÍO.
¡Ven, VEN, VEN, Señor Jesús!
SEÑOR JESÚS.
Calma, CALMA,
tú este fuego,
TÚ ESTE FUEGO.
¡Ven, VEN, VEN, Señor Jesús!
SEÑOR JESÚS.
La Esposa dice: ¡Ven!
El que escucha diga: ¡Ven!
¡VEN!
Vieni, figlio dell'uomo. Vieni, Signore Gesù.
Viens, Fils de l'homme. Viens, Seigneur Jesus.
Come, Son of Man. Come, Lord Jesus.
Ven, VEN,
Hijo del Hombre,
HIJO DEL HOMBRE.
¡Ven, VEN, VEN, Señor Jesús!
SEÑOR JESÚS.
Ven, VEN, Ven, VEN, Ven, VEN …
160

Vosotros sois la luz del mundo

Mateo 5,14-16

VOSOTROS
SOIS LA LUZ DEL MUNDO,
SOIS LA LUZ, LA LUZ DEL MUNDO,
LA LUZ DEL MUNDO.
No puede ocultarse una ciudad
situada en la cima de un monte;
no puede ocultarse una ciudad
situada en la cima de un monte.
Ni se enciende una lámpara,
para ponerla debajo del celemín,
sino sobre el candelero,
para que alumbre a los que están en la casa.
Brille así vuestra luz delante de los hombres,
para que vean vuestras buenas obras
y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
VOSOTROS SOIS LA LUZ DEL MUNDO …
161

Ya viene mi Dios

Villancico

YA VIENE MI DIOS, YA VIENE MI REY,
YA VIENE MI DIOS, YA VIENE MI REY.
YA VIENE, YA VIENE MI SALVADOR,
YA VIENE, YA VIENE MI REY.
Es un pobre obrero nacido en Belén,
su madre, María, su padre, José.
Ya viene, ya viene mi Salvador,
ya viene, ya viene mi Rey.
YA VIENE MI DIOS ...
Él tiene unos ojos que hablan de amor,
que hablan del Padre, que hablan de Dios.
Ya viene, ya viene mi Salvador,
ya viene, ya viene mi Rey.
YA VIENE MI DIOS ...
Murió en un madero lleno de dolor,
murió por los hombres
muy lleno de amor.
Ya viene, ya viene mi Salvador,
ya viene, ya viene mi Rey.
YA VIENE MI DIOS ...
Ha entrado en la muerte,
ha entrado mi Dios,
ya viene, ya sube, ya llega el Señor.
Que canten, que griten: ¡Resucitó!
Mi Dios ha vencido, salió por amor.
YA VIENE MI DIOS ...
165

Zaqueo

Lucas 19,1-10

HABIENDO ENTRADO JESÚS EN JERICÓ,
ATRAVESABA LA CIUDAD.
HABIENDO ENTRADO JESÚS EN JERICÓ,
ATRAVESABA LA CIUDAD.
Había un hombre llamado Zaqueo,
que era jefe de publicanos y muy rico
que trataba de ver a Jesús, pero no podía
porque era de pequeña estatura.
Se adelantó corriendo
y se subió a un sicómoro,
pues iba a pasar por allí,
pues iba a pasar por allí.
Cuando llegó Jesús, alzó la vista y le vio,
y le dijo: «Zaqueo, baja pronto;
porque conviene que hoy entre en tu casa.»
conviene que hoy entre en tu casa.»
HABIENDO ENTRADO JESÚS …
Bajó deprisa Zaqueo
y le recibió lleno de alegría.
Al verlo, todos murmuraban:
«Ha entrado en casa de un pecador.»
Zaqueo, se puso en pie y dijo al Señor:
«Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres;
y si en algo defraudé, el cuádruplo le devolveré.»
Y Jesús le dijo:
«HOY, HA LLEGADO LA SALVACIÓN A ESTA CASA.
HOY, HA LLEGADO LA SALVACIÓN A ESTA CASA.»
«Porque también éste es hijo de Abraham,
pues el Hijo del hombre ha venido
a buscar y salvar lo que estaba perdido.»
HABIENDO ENTRADO … HOY, HA LLEGADO …
Zaqueo eres tú.
ZAQUEO ERES TÚ.
Baja pronto.
BAJA PRONTO.
Conviene que hoy entre en tu casa.
CONVIENE QUE HOY ENTRE EN TU CASA.
HABIENDO ENTRADO … HOY, HA LLEGADO …
170

Bendición del agua

De Liturgia Bautismal de la Vigilia Pascual

Oh Dios, que por medio
de los signos sacramentales
tú obras con invisible potencia
las maravillas de la salvación.
De muchos modos a través de los tiempos
has preparado el agua, tu criatura,
para que fuese signo del Bautismo.
Desde los orígenes, tu Espíritu,
aleteaba sobre las aguas,
para que contuviesen
la fuerza de santificar.
Y también en el Diluvio
has prefigurado el Bautismo,
para que hoy, como ayer,
el agua señalase el fin del pecado
y el inicio de la Vida Nueva.
Tú, has liberado de la esclavitud
a los hijos de Abraham
haciéndoles pasar ilesos el Mar Rojo,
para que fuesen la imagen
del futuro pueblo de bautizados.
Por fin, en la plenitud de los tiempos,
tu Hijo, bautizado en el agua del Jordán
fue consagrado por el Espíritu Santo.
LEVANTADO EN LA CRUZ,
DE SU COSTADO SALIÓ
SANGRE Y AGUA.
Y después de su resurrección
ordenó a sus discípulos:
«Id y anunciad el Evangelio
a todos los pueblos,
Y BAUTIZADLOS
EN EL NOMBRE DEL PADRE,
Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.»
Ahora, ahora Padre
mira con amor a tu Iglesia
y haz brotar para ella
la fuente del Bautismo.
Infunde en esta agua,
por obra del Espíritu Santo,
la gracia de tu Único Hijo,
para que por el Sacramento del Bautismo,
el hombre, hecho a tu imagen,
sea lavado de todos sus pecados,
y del agua y del Espíritu Santo
renazca como nueva criatura.
Descienda Padre
en esta agua,
por obra de tu Hijo,
la potencia del Espíritu Santo.
Para que todos aquellos que hoy reciban
el Bautismo, sean sepultados con Cristo.
¡Y MUERTOS CON ÉL,
RESURJAN,
RESUCITEN
A LA VIDA INMORTAL!
Por Cristo, Nuestro Señor.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
172

Bendición penitencial

Oración conclusiva de acción de gracias para la Celebración Penitencial

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS
LEVANTADO HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
Realmente es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte, siempre Señor,
que admirablemente has creado al hombre,
y más admirablemente has hecho en él
una nueva creación.
Tú, no abandonas al pecador,
sino que lo llamas por la fuerza de tu amor.
Tú, has enviado a tu Hijo al mundo,
para destruir el pecado y la muerte,
y en su resurrección
nos has devuelto la vida y la alegría.
Tú, nos renuevas por la fuerza del Evangelio
y de los Sacramentos.
Tú, has derramado el Espíritu Santo
en nuestros corazones,
para hacernos herederos e hijos tuyos.
TÚ, NOS LIBRAS
DE LA ESCLAVITUD DEL PECADO
Y NOS TRANSFORMAS DÍA A DÍA
EN LA IMAGEN DE TU HIJO.
Alabamos y bendecimos tu Nombre
y te damos gracias
por las maravillas de tu misericordia.
Y con los ángeles y los santos, cantamos,
cantamos el himno de tu gloria.
SANTO, SANTO, SANTO ...
175

Gloria a Dios en lo alto del cielo

Himno Litúrgico

GLORIA DIOS EN LO ALTO DEL CIELO,
Y PAZ EN LA TIERRA
A LOS HOMBRES QUE AMA EL SEÑOR.
TE ALABAMOS, TE GLORIFICAMOS,
TE ADORAMOS, TE DAMOS GRACIAS
POR TU INMENSA GLORIA.
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único,
JESUCRISTO.
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
Tú que quitas el pecado del mundo,
atiende a nuestra súplica;
tú, que estás sentado
a la derecha del Padre,
TEN PIEDAD DE NOSOTROS;
PORQUE SÓLO TÚ ERES SANTO,
SÓLO TÚ SEÑOR,
SOLO TÚ ALTÍSIMO,
JESUCRISTO,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
AMÉN, AMÉN.
182

Plegaria Eucarística II - Modelo I (1ª parte)

Modelo I

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias, siempre y en todo lugar,
a ti, Padre Santo,
por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu Palabra,
hiciste todas las cosas.
Tú nos lo enviaste hecho hombre
por obra del Espíritu Santo,
para que, nacido de María la Virgen,
fuera nuestro Salvador y Redentor.
Él, en cumplimiento de tu voluntad,
para destruir la muerte
y manifestar la resurrección,
extendió sus brazos en la cruz,
y así adquirió para ti un pueblo santo.
MURIENDO
DESTRUYÓ NUESTRA MUERTE,
RESUCITANDO
RESTAURÓ NUESTRA VIDA.
Por eso, con los ángeles y los santos,
cantamos tu gloria diciendo:
SANTO, SANTO, SANTO ...
183

Plegaria Eucarística II - Modelo I (2ª parte)

El cual, cuando iba a ser entregado
a su Pasión, voluntariamente aceptada,
tomó el pan, y elevando los ojos a ti,
Padre, Padre, pronunció la bendición,
lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, acabada la cena,
tomó el cáliz, lleno del fruto de la vid,
y elevando los ojos a ti,
Padre, Padre, pronunció la bendición,
lo pasó a sus discípulos, diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
porque éste es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres
para el perdón de los pecados.
Haced esto como mi memorial.
Este es el sacramento de nuestra Fe.
ANUNCIAMOS TU MUERTE, SEÑOR,
PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN.
¡MARAN-ATHÁ! ¡MARAN-ATHÁ!
¡MARAN-ATHÁ!
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
Así, pues, Padre, al celebrar ahora
el memorial de la muerte
y resurrección de tu Hijo,
te ofrecemos el pan de vida
y el cáliz de salvación,
y te damos gracias porque nos haces dignos
de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente
que el Espíritu Santo congregue en la unidad
a cuantos participamos
del Cuerpo y Sangre de Cristo.
185

Plegaria Eucarística II - Modelo II

Modelo II (1987)

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO.
Verdaderamente
es justo y necesario,
es nuestro deber y fuente de salvación
darte gracias, siempre y en todo lugar.
A ti, Padre Santo, por Jesucristo,
tu amadísimo Hijo.
Por él, que es tu Palabra viviente,
hiciste todas las cosas;
tú nos lo enviaste Salvador y Redentor
hecho hombre por obra del Espíritu Santo,
y nacido de la Virgen María,
para cumplir tu voluntad
y adquirir para ti un pueblo santo,
Él extendió sus brazos en la cruz,
muriendo destruyó la muerte.
Y proclamó
la resurrección.
Y PROCLAMÓ
LA RESURRECCIÓN.
Por este misterio de salvación,
unidos a los ángeles y a los santos
cantamos a una sola voz
el himno de tu gloria:
SANTO, SANTO, SANTO ...
Santo eres en verdad, Señor,
fuente de toda santidad:
santifica estos dones
con la efusión de tu Espíritu,
de manera que sean para nosotros
Cuerpo y Sangre de Jesucristo,
Nuestro Señor.
El cual, cuando iba a ser entregado
a su Pasión, voluntariamente aceptada,
tomó pan, dándote gracias,
lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, acabada la cena,
tomó el cáliz, y dándote gracias de nuevo,
lo pasó a sus discípulos, diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
éste es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres
para el perdón de los pecados.
Haced esto en conmemoración mía.
Este es el sacramento de nuestra fe.
ANUNCIAMOS TU MUERTE, SEÑOR,
PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN,
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
Así, pues, Padre, al celebrar ahora
el memorial de la muerte
y resurrección de tu Hijo,
te ofrecemos el pan de vida
y el cáliz de salvación,
y te damos gracias porque nos haces dignos
de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente
que el Espíritu Santo congregue en la unidad
a cuantos participamos
del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia
extendida por toda la tierra;
y con el Papa …,
con nuestro obispo …
y de todos los que en ella cuidan de tu pueblo,
llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza
de la resurrección,
y de todos los que han muerto
en tu misericordia;
admítelos a contemplar la luz de tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros,
y así, con María, la Virgen Madre de Dios,
San José su santo esposo, los apóstoles
y cuantos vivieron en tu amistad
a través de los tiempos
merezcamos, por tu Hijo Jesucristo,
compartir la vida eterna
y cantar tus alabanzas.
Por Cristo, con Cristo y en Cristo,
a ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
188

Plegaria Eucarística IV

(1988)

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
Realmente es justo darte gracias,
y deber nuestro glorificarte, Padre Santo,
porque tú eres el único Dios vivo y verdadero
que existes desde siempre y vives
para siempre; luz sobre toda luz.
Porque tú solo eres bueno y fuente de vida,
hiciste todas las cosas,
para colmarlas de tus bendiciones
y alegrar su multitud
con la claridad de tu gloria.
Por eso, innumerables ángeles en tu presencia,
contemplando la gloria de tu rostro,
te sirven siempre y te glorifican sin cesar.
Y con ellos también nosotros, llenos de alegría,
y por nuestra voz las demás criaturas,
aclamamos tu nombre cantando:
SANTO, SANTO, SANTO ...
Te alabamos, Padre Santo, porque eres grande,
porque hiciste todas las cosas
con sabiduría y amor.
A imagen tuya creaste al hombre
y le encomendaste el universo entero,
para que, sirviéndote a ti, su creador,
dominara todo lo creado.
Y cuando por desobediencia perdió tu amistad,
no lo abandonaste al poder de la muerte
sino que, compadecido,
tendiste la mano a todos,
para que te encuentre el que te busca.
Reiteraste, tu alianza a los hombres;
por los profetas los fuiste llevando
con la esperanza de la salvación.
Padre Santo, tanto amaste al mundo
que, al cumplirse la plenitud de los tiempos,
nos enviaste como salvador a tu único Hijo.
El cual se encarnó por obra del Espíritu Santo,
nació de María la Virgen,
y así compartió en todo,
nuestra condición humana,
menos en el pecado;
anunció la salvación a los pobres,
la liberación a los oprimidos
y a los afligidos el consuelo.
Para cumplir tus designios,
él mismo se entregó a la muerte
y, resucitando, destruyó la muerte.
RESUCITANDO,
DESTRUYÓ LA MUERTE
Y NOS DIO NUEVA VIDA.
Y para que no vivamos ya
para nosotros mismos, sino para él,
que por nosotros murió y resucitó,
envió, Padre, desde tu seno el Espíritu Santo
como primicia para los creyentes,
a fin de santificar todas las cosas
llevando a plenitud tu obra en el mundo.
Y este mismo Espíritu santifique, Señor,
estas ofrendas, para que sean Cuerpo
y Sangre de Jesucristo, Nuestro Señor,
y así celebremos el gran misterio
que nos dejó, como alianza eterna.
Porque él mismo llegada la hora en que había
de ser glorificado por ti, Padre Santo,
habiendo amado a los suyos que estaban
en el mundo, los amó hasta el extremo.
Y, mientras cenaba con sus discípulos,
tomó pan, te bendijo,
lo partió y se lo dio, diciendo:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, tomó el cáliz
lleno del fruto de la vid y te dio gracias,
lo pasó a sus discípulos diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
porque este es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres,
para el perdón de los pecados.
Haced esto en conmemoración mía.
Este es el sacramento de nuestra Fe.
ANUNCIAMOS TU MUERTE, SEÑOR,
PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN,
¡VEN SEÑOR JESÚS!
Por eso, nosotros, Señor, al celebrar ahora
el memorial de nuestra redención,
recordamos la muerte de Cristo,
y su descenso al lugar de los muertos,
proclamamos su resurrección
y ascensión a tu derecha;
y mientras esperamos su venida gloriosa,
te ofrecemos su Cuerpo y su Sangre,
sacrificio agradable a ti
y salvación para todo el mundo.
Dirige tu mirada sobre esta víctima
que tú mismo has preparado a tu Iglesia,
y concede a cuantos compartimos
este pan y este cáliz,
que congregados en un solo cuerpo,
por el Espíritu Santo,
seamos en Cristo, víctima para tu alabanza.
ALABANZA DE TU GLORIA.
ALABANZA DE TU GLORIA.
Acuérdate, Señor, de todos aquellos
por quienes ofreciste este sacrificio;
de tu servidor el Papa ...
de nuestro obispo ..., del orden episcopal
de todo el clero, de cuantos aquí reunidos
hacemos esta oblación,
de todo tu pueblo santo
y de aquellos que te buscan
con sincero corazón.
Acuérdate también de los que
murieron en la Paz de Cristo
y de todos los difuntos
cuya fe solo tú conociste.
Padre, misericordioso,
que todos tus hijos nos reunamos
en la heredad de tu reino.
con María, la Virgen Madre de Dios,
y con los apóstoles y los santos;
y allí, junto con toda la creación,
libre ya de pecado y de muerte,
te glorifiquemos por Cristo, Señor nuestro,
por quien concedes al mundo
todos los bienes.
Por Cristo, con Cristo y en Cristo,
a ti Dios Padre omnipotente
en la unidad del Espíritu Santo
todo honor y gloria,
por los siglos de los siglos.
AMÉN, AMÉN, AMÉN, AMÉN.
192

Prefacio para Adviento y Navidad

Prefacio de Adviento II – Melodía para el tiempo de Adviento y Navidad

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso
y eterno, por Cristo, Señor Nuestro.
A quien todos los profetas anunciaron,
la Virgen esperó con inefable amor de Madre,
Juan lo proclamó ya próximo
y señaló después entre los hombres.
El mismo Señor nos concede ahora
prepararnos con alegría,
al misterio de su nacimiento,
para encontrarnos así, cuando llegue,
velando en oración y cantando su alabanza.
Por eso, con los ángeles y arcángeles
y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
SANTO, SANTO, SANTO ...
194

Pregón Pascual

Pregón solemne de la Vigilia Pascual

Exulten los coros de los ángeles,
exulte la asamblea celeste,
y un himno de gloria
aclame el triunfo del Señor resucitado.
Alégrese la tierra, inundada por la nueva luz.
EL ESPLENDOR DEL REY
DESTRUYÓ LAS TINIEBLAS,
DESTRUYÓ LAS TINIEBLAS,
LAS TINIEBLAS DEL MUNDO.
Que se alegre nuestra madre la Iglesia,
resplandeciente de la gloria de su Señor;
y que en este lugar resuene unánime
la aclamación de un pueblo en fiesta.
El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO …
Realmente es justo y necesario
exaltar con el canto la alegría del espíritu
y elevar un himno al Padre Todopoderoso,
y a su único Hijo, Jesucristo.
Él ha pagado por todos al eterno Padre
la deuda de Adán, y con su sangre,
derramada por amor, ha cancelado
la condena antigua del pecado.
Ésta es la Pascua,
en que se inmola el Cordero.
Ésta es la noche en que fueron liberados
nuestros padres de Egipto.
Ésta es la noche
que nos salva de la oscuridad del mal.
ÉSTA ES LA NOCHE EN QUE CRISTO
HA VENCIDO LA MUERTE
Y DEL INFIERNO RETORNA VICTORIOSO.
¡Oh admirable condescendencia de tu amor!
¡Oh incomparable ternura y caridad!
¡Por rescatar al esclavo has sacrificado al Hijo!
Sin el pecado de Adán,
Cristo no nos habría rescatado.
¡OH FELIZ CULPA QUE MERECIÓ
TAN GRANDE REDENTOR!
¡OH FELIZ CULPA!
¡Oh noche maravillosa
en que despojaste al faraón
y enriqueciste a Israel!
¡Oh noche maravillosa!
Tú sola conociste la hora
en que Cristo resucitó.
¡Oh noche que destruyes el pecado
y lavas todas nuestras culpas!
¡Oh noche realmente gloriosa
que reconcilias al hombre con su Dios!
ÉSTA ES LA NOCHE EN QUE CRISTO
HA VENCIDO LA MUERTE
Y DEL INFIERNO RETORNA VICTORIOSO.
En esta noche acepta, Padre santo,
este sacrificio de alabanza que la Iglesia
te ofrece por medio de sus ministros
en la liturgia solemne de este cirio,
que es el signo de la nueva luz.
Te rogamos, Señor, que este cirio.
ofrecido en el honor
de tu nombre, brille radiante,
llegue hasta ti, como perfume suave,
se confunda con las estrellas del cielo.
Lo encuentre encendido el lucero de la mañana,
esa estrella que no conoce el ocaso.
QUE ES CRISTO, TU HIJO RESUCITADO,
RESUCITADO DE LA MUERTE.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
197

Salmodia para las oraciones universales

Melodía para utilizar en las Oraciones universales

Oremos, hermanos
por la Iglesia santa de Dios,
por su servidor el Papa
por los obispos, los sacerdotes, diáconos,
y todo el pueblo santo:
para que partícipes de los bienes celestiales
podamos anunciar a este mundo que sufre
la Buena Noticia de Jesucristo resucitado.
¡ESCÚCHANOS, OH SEÑOR!
Oremos, hermanos, por los gobernantes,
y por todos los hombres
que han sido constituidos como jefes
y conductores de las naciones:
para que cesen las guerras,
para que desaparezcan las divisiones,
y se construyan caminos
de paz y justicia para todos los pueblos.
¡ESCÚCHANOS, OH SEÑOR!
Oremos por todos los hombres
que sufren en su cuerpo o en su espíritu,
y por todos los pobres de la tierra:
para que por medio de tus profetas
reciban el anuncio de la salvación y la vida,
el consuelo de tu Palabra
y la comunión de los fieles de tu Iglesia.
¡ESCÚCHANOS, OH SEÑOR!
Oremos por esta asamblea santa,
que convocada en tu Nombre
celebra hoy el memorial de la muerte
y resurrección de tu Hijo:
para que el Señor nos conceda a todos
el celo por la salvación de los hombres,
el amor a los que sufren,
y la alegría de proclamar,
en esta generación,
tu amor y tu misericordia.
¡ESCÚCHANOS, OH SEÑOR!
204

Te Deum

Himno

A ti, oh Dios, te alabamos,
a ti, Señor, te reconocemos.
A ti, Eterno Padre,
te venera toda la creación.
A TI CANTAN LOS ÁNGELES,
Y TODAS LAS POTENCIAS DEL CIELO:
SANTO, SANTO, SANTO,
SANTO, SANTO, SANTO,
EL SEÑOR DEL UNIVERSO.
Los cielos y la tierra están llenos
de la majestad de tu gloria.
A ti te ensalza el glorioso
coro de los apóstoles,
la multitud adorable de los profetas,
el cándido ejército de los mártires.
A ti la Iglesia santa,
extendida por toda la tierra,
te proclama: Padre de inmensa majestad,
Hijo único y verdadero, digno de adoración,
Espíritu Santo, Defensor.
A TI CANTAN LOS ÁNGELES …
Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre,
aceptaste la condición humana
sin desdeñar el seno de la Virgen.
Tú, rotas las cadenas de la muerte,
abriste a los creyentes el reino de los cielos.
Tú te sientas a la derecha de Dios
en la gloria del Padre.
A TI CANTAN LOS ÁNGELES …
Creemos que un día
has de venir como juez.
Te rogamos, que vengas en ayuda de tus siervos
a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Haz que en la gloria eterna
nos asociemos a tus santos.
Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad.
Sé su pastor, ensálzalo eternamente.
A TI CANTAN LOS ÁNGELES …
Día tras día te bendecimos
y alabamos tu nombre para siempre,
por eternidad de eternidades.
Dígnate, Señor, en este día
guardarnos del pecado.
Ten piedad de nosotros, Señor,
ten piedad de nosotros.
Que tu misericordia venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
En ti, Señor, confiamos,
que no quedemos confundidos eternamente.
A TI CANTAN LOS ÁNGELES …
215

Eres digno de tomar el libro

Apocalipsis 5,9ss

Eres digno de tomar el libro
y abrir sus sellos
porque tú has sido inmolado
y has comprado con tu sangre
hombres de toda raza,
lengua, pueblo y nación;
Y HAS HECHO DE ELLOS
PARA NUESTRO DIOS
UN REINO DE SACERDOTES,
Y REINAN, Y REINAN
SOBRE LA TIERRA.
Eres digno Cordero degollado
de tomar el libro y abrir sus sellos
porque has comprado con tu sangre
hombres de toda raza,
lengua, pueblo y nación;
Y HAS HECHO DE ELLOS …
Digno eres Cordero degollado,
de recibir el poder, la riqueza y la gloria,
la sabiduría, el honor y la alabanza,
porque has comprado con tu sangre
hombres de toda raza,
lengua, pueblo y nación;
Y HAS HECHO DE ELLOS …
223

No hay en Él parecer (Cuarto canto del Siervo de Yahveh)

Cuarto canto del Siervo de Yahveh - Isaías 53,2ss

No hay en él parecer;
no hay hermosura
que atraiga las miradas;
no hay en él belleza que agrade.
Despreciado, desecho de los hombres,
varón de dolores,
conocedor de todos los quebrantos.
ANTE QUIEN SE VUELVE EL ROSTRO,
ANTE QUIEN SE VUELVE EL ROSTRO,
ANTE QUIEN SE VUELVE EL ROSTRO,
ANTE QUIEN SE VUELVE EL ROSTRO.
Menospreciado, estimado en nada.
Despreciado, desecho de los hombres,
varón de dolores,
conocedor de todos los quebrantos.
ANTE QUIEN SE VUELVE EL ROSTRO …
¡Pero fue Él el que cargó con los pecados!
¡Pero fue Él el que cargó con los dolores!
TODOS NOSOTROS
ANDÁBAMOS ERRANTES.
MALTRATADO MAS ÉL SE SOMETIÓ,
NO ABRIÓ LA BOCA.
COMO CORDERO
LLEVADO AL MATADERO.
ANTE QUIEN SE VUELVE EL ROSTRO …
¡Maltratado!
¡Maltratado!
¡Maltratado!
234

Como condenados a muerte

1ª Corintios 4,9-13

Hasta el presente, pasamos hambre,
pasamos sed y desnudez.
Somos abofeteados,
y andamos errantes.
SOMOS ABOFETEADOS,
Y ANDAMOS ERRANTES.
Insultados, bendecimos,
perseguidos, lo soportamos.
Si somos difamados,
respondemos con amor.
SI SOMOS DIFAMADOS,
RESPONDEMOS CON AMOR.
HEMOS VENIDO A SER,
HEMOS VENIDO A SER,
HEMOS VENIDO A SER,
LA BASURA DEL MUNDO,
EL ESTROPAJO DE TODOS.
Porque pienso que a nosotros,
los apóstoles,
Dios nos ha asignado
el último lugar.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
COMO CONDENADOS A MUERTE.
Puestos como espectáculo
para el mundo,
para los ángeles,
para los hombres, para los hombres.
COMO CONDENADOS A MUERTE …
HEMOS VENIDO A SER …
247

La paloma voló

Oda XXIV de Salomón

LA PALOMA VOLÓ
SOBRE LA CABEZA DEL SEÑOR
Y SALMODIÓ SOBRE ÉL.
Y EL SEÑOR MOSTRÓ
EL DISEÑO DE SU AMOR,
DISEÑO DE ARTE INEFABLE
PARA CADA HOMBRE.
Y los abismos se abrieron,
y se oyeron terribles gritos,
como de mujeres en parto.
Y el Señor destruyó los abismos
con la luz de su victoria.
LA PALOMA VOLÓ …
Mas los diseños se perdieron
y lloraban los ángeles del cielo;
los diseños de aquellos
que no siguieron su voluntad.
Porque el Señor ha mostrado su camino,
y ha dado a aquellos que lo siguen
la gracia de revestirse de su santidad.
LA PALOMA VOLÓ …
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Sermón de la montaña

Lucas 6,20-38

Alzando los ojos hacia
sus discípulos, Jesús decía:
DICHOSOS LOS POBRES,
PORQUE VUESTRO
ES EL REINO DE DIOS.
DICHOSOS LOS QUE AHORA
TENÉIS HAMBRE,
PORQUE SERÉIS SACIADOS.
DICHOSOS LOS QUE LLORÁIS AHORA,
PORQUE REIRÉIS.
Dichosos seréis cuando os odien,
os injurien a causa del Hijo del hombre.
Alegraos ese día,
que vuestra recompensa
será grande en el cielo.
¡AY DE VOSOTROS, LOS RICOS!
PORQUE HABÉIS RECIBIDO
VUESTRO CONSUELO.
¡AY DE LOS QUE REÍS AHORA!
PORQUE TENDRÉIS
AFLICCIÓN Y LLANTO.
AMAD A VUESTROS ENEMIGOS,
HACED EL BIEN A LOS QUE OS ODIAN.
AL QUE TE HIERE EN UNA MEJILLA,
PRESÉNTALE TAMBIÉN LA OTRA;
AL QUE TE QUITE EL MANTO,
NO LE NIEGUES LA TÚNICA;
AL QUE TE QUITE LO QUE ES TUYO,
NO SE LO RECLAMES.
AMAD A VUESTROS ENEMIGOS,
HACED EL BIEN A LOS QUE OS ODIAN.
NO JUZGUÉIS,
NO CONDENÉIS;
PERDONAD
Y SERÉIS PERDONADOS.