gracias

Aparece 50 veces en 23 canto(s)

gracias

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24

A ti, Señor, en mi clamor imploro

Salmo 142 (141)

A TI, SEÑOR, EN MI CLAMOR IMPLORO.
A TI, SEÑOR, EN MI CLAMOR SUPLICO.
A TI DERRAMO MI LAMENTO,
A TI MI ANGUSTIA EXPONGO.
Siento que el espíritu en mí se apaga;
mas tú conoces mi sendero.
Mira, Señor, que en el camino,
mira, Señor, que me han tendido un lazo.
Mira, Señor, que a la derecha no hay ninguno,
ninguno que me conozca.
Huye de mí todo consuelo,
que no hay nadie que se cuide de mi alma.
A TI, YO CLAMO SEÑOR;
A TI, YO DIGO: ¡TÚ SOLO ERES MI REFUGIO,
TÚ ERES MI PORCIÓN EN ESTA TIERRA,
MI ÚNICA FELICIDAD!
Escúchame, Señor, que estoy llorando,
estoy tan deprimido.
¡Líbrame de estos enemigos
que son más fuertes que yo!
¡Saca mi alma de esta cárcel,
y yo daré gracias a tu nombre!
En torno a mí los santos harán corro,
me felicitarán por tu favor hacia mí.
A TI, SEÑOR, EN MI CLAMOR …
A TI, YO CLAMO SEÑOR …
28

Aclamad al Señor

Salmo 100 (99)

¡ACLAMAD AL SEÑOR,
TODA LA TIERRA,
SERVID AL SEÑOR CON ALEGRÍA!
¡Acercaos a él
con gritos de júbilo!
¡ACLAMAD AL SEÑOR …
Porque el Señor es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo.
¡ACLAMAD AL SEÑOR …
¡Entrad por sus puertas
con himnos de alegría!
¡ACLAMAD AL SEÑOR …
¡Bendecid su nombre,
dándole gracias!
¡ACLAMAD AL SEÑOR …
Porque es bueno el Señor,
es eterno su amor con nosotros.
¡ACLAMAD AL SEÑOR …
36

Amén, Amén, Amén

Apocalipsis 7,12-14

AMÉN, AMÉN, AMÉN.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
Bendición y gloria, sabiduría,
acción de gracias demos a Dios.
AMÉN, AMÉN, AMÉN ...
Honor y poder y fortaleza;
honor y poder demos a Dios.
BENDICIÓN Y GLORIA, SABIDURÍA,
ACCIÓN DE GRACIAS DEMOS A DIOS.
AMÉN, AMÉN, AMÉN ...
¿Quiénes son y de dónde vienen?
¿QUIÉNES SON Y DE DÓNDE VIENEN?
ESTOS SON LOS QUE VIENEN
DE LA GRAN TRIBULACIÓN.
ESTOS SON LOS QUE VIENEN
DE LA GRAN TRIBULACIÓN,
Y LAVARON SUS TÚNICAS
Y LAS BLANQUEARON
EN LA SANGRE DEL CORDERO,
EN LA SANGRE DEL CORDERO.
ESTOS SON LOS QUE VIENEN ...
AMÉN, AMÉN, AMÉN ...
58

Dayenú

De la Hagadá de Pésaj hebrea

Cuántos bienes nos ha dado el Señor.
CUÁNTOS BIENES
NOS HA DADO EL SEÑOR.
Cuántos bienes nos ha dado el Señor.
CUÁNTOS BIENES
NOS HA DADO EL SEÑOR.
Si Cristo nos hubiera hecho salir de Egipto
y no hubiera hecho justicia del Faraón:
ESO NOS HABRÍA BASTADO,
NOS HABRÍA BASTADO.
DAYENÚ, DAYENÚ, DAYENÚ.
Si hubiera hecho justicia del Faraón
y no nos hubiera librado de todos los ídolos:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si nos hubiera librado de todos los ídolos
y no nos hubiera dado todas sus riquezas:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si nos hubiera dado todas sus riquezas
y no hubiera abierto el mar para nosotros:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si hubiera abierto el mar para nosotros
y no hubiera hundido a nuestros opresores:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si hubiera hundido a nuestros opresores
y no nos hubiera abierto un camino en el desierto:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si nos hubiera abierto un camino en el desierto
y no nos hubiera nutrido con el pan de la vida:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si nos hubiera nutrido con el pan de la vida
y no nos hubiera dado el día del Señor:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si nos hubiera dado el día del Señor
y no nos hubiera sellado una nueva Alianza:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si hubiera hecho con nosotros una nueva Alianza
y no nos hubiera hecho entrar en su Iglesia:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si nos hubiera hecho entrar en su Iglesia
y no hubiera construido en nosotros su templo:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Si hubiera construido en nosotros su templo
y no lo hubiera llenado de su Santo Espíritu:
ESO NOS HABRÍA BASTADO ...
Cuánto más tenemos que dar gracias al Señor.
CUÁNTO MÁS TENEMOS
QUE DAR GRACIAS AL SEÑOR.
Cuánto más tenemos que dar gracias al Señor.
CUÁNTO MÁS TENEMOS
QUE DAR GRACIAS AL SEÑOR.
Que nos ha hecho salir de Egipto.
Que ha hecho justicia del Faraón.
Que nos ha librado de todos los enemigos.
Que nos ha dado todas sus riquezas.
Que ha abierto el mar para nosotros.
Que ha hundido a nuestros opresores.
Que nos ha dado un camino en el desierto.
Que nos ha nutrido con el pan de la vida.
Que nos ha dado el día del Señor.
Que nos ha hecho una nueva Alianza.
Que nos ha hecho entrar en su Iglesia.
Que ha construido en nosotros su templo.
Y lo ha llenado de su Espíritu Santo
en el perdón de los pecados.
Cristo nuestra Pascua está resucitado.
CRISTO NUESTRA PASCUA
ESTÁ RESUCITADO.
Cristo nuestra Pascua está resucitado.
CRISTO NUESTRA PASCUA
ESTÁ RESUCITADO.
Aleluya, aleluya.
ALELUYA, ALELUYA.
Aleluya, aleluya, aleluya
ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.
Aleluya, aleluya, aleluya.
ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA.
62

Delante de los ángeles

Salmo 138 (137)

DELANTE DE LOS ÁNGELES
PARA TI YO CANTARÉ, SEÑOR.
DELANTE DE LOS ÁNGELES
PARA TI SALMODIARÉ.
DARÉ GRACIAS A TU NOMBRE,
PARA TI SALMODIARÉ.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón
porque tus promesas han superado tu fama.
Cuando te invoqué, tú me escuchaste,
diste fuerza y vigor a mi alma.
DELANTE DE LOS ÁNGELES …
Te darán gracias, Señor,
los reyes de la tierra,
al escuchar las palabras de tu boca;
y cantarán en el camino del Señor.
Dirán: «¡qué grande es tu amor!»
DELANTE DE LOS ÁNGELES …
¡Sublime es el Señor,
que mira hacia el humilde,
conoce al soberbio, le mira desde lejos!
Mas cuando yo camino
en medio de la angustia,
extiende su mano y su diestra me salva.
DELANTE DE LOS ÁNGELES …
El Señor terminará en mí lo comenzado.
¡Porque es eterno su amor!
¡No abandona la obra de sus manos!
¡Señor, no nos abandones!
DELANTE DE LOS ÁNGELES …
75

Este es el día en que actuó el Señor

Salmo 118 (117)

No he de morir, QUE VIVIRÉ,
no he de morir, QUE VIVIRÉ,
para cantar LAS HAZAÑAS DEL SEÑOR.
Me castigó, ME CASTIGÓ,
me castigó, ME CASTIGÓ,
pero no ME DEJÓ EN LA MUERTE.
Dad gracias al Señor porque es bueno,
PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA.
Que lo diga la casa de Israel: ES ETERNA ...
Que lo diga la casa de Aarón: ES ETERNA ...
Que lo digan los fieles del Señor: ES ETERNA ...
Mejor es confiar en el Señor
QUE FIARSE DE LOS HOMBRES,
mejor es apoyarse en el Señor
QUE CONFIAR EN LOS INTELIGENTES.
Me rodeaban, ME RODEABAN,
me rodeaban, ME RODEABAN,
en el nombre del Señor LOS RECHACÉ.
Me empujaban, ME EMPUJABAN,
me empujaban, ME EMPUJABAN,
pero el Señor ME AYUDÓ.
Escuchad: hay cantos de victoria
EN LAS TIENDAS DE LOS JUSTOS:
«La diestra del Señor es poderosa,
ES EXCELSA LA DIESTRA DEL SEÑOR.»
No he de morir ... ... EN LA MUERTE.
Abridme las puertas del triunfo.
Y ENTRARÉ PARA DAR GRACIAS AL SEÑOR.
Ésta es la puerta del Señor:
LOS VENCEDORES ENTRARÁN POR ELLA.
La piedra que desecharon los arquitectos
ES AHORA LA PIEDRA ANGULAR.
Es el Señor quien lo ha hecho,
HA SIDO UN MILAGRO PATENTE.
Éste es el día en que actuó el Señor:
SEA NUESTRA ALEGRÍA Y NUESTRO GOZO.
No he de morir ... ... EN LA MUERTE.
78

Exultad, justos, en el Señor

Salmo 33 (32)

¡EXULTAD, JUSTOS, EN EL SEÑOR,
DE LOS SANTOS ES PROPIA LA ALABANZA;
DAD GRACIAS AL SEÑOR CON LA CÍTARA,
CON EL ARPA DE DIEZ CUERDAS
TOCAD PARA ÉL!
Cantad al Señor un cantar nuevo,
tocad la cítara con arte y aclamadle.
Porque recta es la palabra del Señor,
verdad son todas sus obras;
en Él están la justicia y el derecho,
de su amor está llena la tierra.
¡EXULTAD, JUSTOS, EN EL SEÑOR …
La palabra del Señor hizo los cielos,
el aliento de su boca sus ejércitos.
El Señor anula los planes de las naciones,
hace vanos los proyectos de los pueblos;
mas el proyecto del Señor, el proyecto
del Señor subsiste por siempre.
¡EXULTAD, JUSTOS, EN EL SEÑOR …
80

Gracias a Yahveh

Salmo 136 (135)

GRACIAS A YAHVEH, ALELUYA.
GRACIAS A YAHVEH, ALELUYA.
GRACIAS A YAHVEH, ALELUYA.
GRACIAS A YAHVEH, ALELUYA.
Demos gracias al Dios de los dioses,
PORQUE ETERNA ES SU MISERICORDIA,
demos gracias al Señor de los Señores.
GRACIAS A YAHVEH …
Él ha abierto en dos partes el Mar Rojo,
PORQUE ETERNA ES SU MISERICORDIA,
hizo pasar por en medio a su pueblo.
GRACIAS A YAHVEH …
Él ha abierto un camino en el desierto,
PORQUE ETERNA ES SU MISERICORDIA,
e hizo con el pueblo una alianza para siempre.
GRACIAS A YAHVEH …
Él los condujo a la tierra prometida,
PORQUE ETERNA ES SU MISERICORDIA,
una tierra que mana leche y miel.
GRACIAS A YAHVEH …
En la angustia no nos abandona,
PORQUE ETERNA ES SU MISERICORDIA,
él nos libra de nuestros enemigos.
GRACIAS A YAHVEH …
81

Gritad jubilosos

Isaías 12

GRITAD JUBILOSOS:
«QUÉ GRANDE ES EN MEDIO DE TI
EL SANTO DE ISRAEL.»
El Señor es mi Dios y mi Salvador:
confiaré y no temeré,
porque mi fuerza y mi canto es el Señor,
él es mi salvación.
GRITAD JUBILOSOS ...
Sacaréis aguas con gozo
de las fuentes de la salvación.
Dad gracias al Señor,
invocad su nombre,
proclamad entre los pueblos sus hazañas.
GRITAD JUBILOSOS ...
Cantad al Señor, que hizo proezas,
anunciadlas por toda la tierra;
gritad jubilosos,
exultad habitantes de Sión.
GRITAD JUBILOSOS ...
105

María, madre del camino ardiente

Himno a la Virgen del Tercer Milenio

¡María, Madre del camino ardiente!
Tú nos libras del fuego de las pasiones
con el rocío de tu intercesión,
tú nos libras del fuego de las pasiones
con el rocío de tu intercesión.
¡HUMILDE MARÍA, TODA INMACULADA,
ÁNGEL DE LA GUARDA DEL TERCER MILENIO;
LUGAR DE TODAS LAS GRACIAS;
IMAGEN DE LA VIRTUD;
TU BELLEZA CANTA LA JERUSALÉN CELESTE!
¡Tú nos has mostrado el camino!
Bajo la cruz nos has recibido,
Madre del camino ardiente;
bajo la cruz nos has recibido,
¡cómo decir no a tu Hijo Sufriente!
¡HUMILDE MARÍA …
129

Quiero cantar

Salmo 57 (56)

QUIERO CANTAR, A TI QUIERO CANTAR.
¡DESPIERTA, DESPIERTA GLORIA MÍA!
¡DESPIERTA, ARPA Y CÍTARA!
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas
hasta que pase el peligro.
QUIERO CANTAR ...
Invoco a Dios, al Dios Altísimo,
a Dios que ha hecho tanto por mí.
Desde el cielo me envía la salvación,
confunde a los que ansían matarme.
QUIERO CANTAR ...
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que estoy echado entre leones,
leones devoradores de hombres;
sus dientes son lanzas y flechas.
QUIERO CANTAR ...
Misericordia, Dios mío, misericordia,
que han tendido una red a mis pasos,
me han cavado delante una fosa,
¡pero han sido ellos los que han caído en ella!
QUIERO CANTAR ...
Mi corazón está firme, Dios mío,
para ti, oh Dios, quiero cantar,
¡a la aurora yo quiero despertar!,
¡despertad, arpa y cítara!
QUIERO CANTAR ...
Te daré gracias ante los pueblos, Señor,
cantaré, cantaré ante las naciones;
porque tu amor ha sido grande conmigo,
tu bondad más alta que los cielos.
QUIERO CANTAR ...
130

Resucitó

1 Corintios 15

RESUCITÓ, RESUCITÓ,
RESUCITÓ, ALELUYA.
ALELUYA, ALELUYA,
ALELUYA, RESUCITÓ.
La muerte:
¿dónde está la muerte?,
¿dónde está mi muerte?,
¿dónde su victoria?
RESUCITÓ ...
¡Gracias sean dadas al Padre,
que nos pasó a su Reino
donde se vive de amor!
RESUCITÓ ...
Alegría, alegría hermanos
que si hoy nos queremos
es porque resucitó.
RESUCITÓ ...
¡Si con él morimos
con él vivimos,
con él cantamos:
Aleluya!
ALELUYA, ALELUYA,
ALELUYA, RESUCITÓ.
RESUCITÓ, RESUCITÓ,
RESUCITÓ, ALELUYA.
141

Si hoy escucháis su voz

Salmo 95 (94)

SI HOY ESCUCHÁIS SU VOZ
NO ENDUREZCÁIS EL CORAZÓN.
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la roca que nos salva;
vayamos a él dándole gracias,
aclamándolo con cantos y salmos.
SI HOY ESCUCHÁIS SU VOZ …
Porque el Señor es un Dios grande,
más grande que todos los dioses;
suyo es el mar, suya es la tierra,
son suyas las cumbres de los montes.
SI HOY ESCUCHÁIS SU VOZ …
Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él conduce.
SI HOY ESCUCHÁIS SU VOZ …
¡Ojalá, ojalá escuchéis hoy su voz!:
«no endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto,
donde vuestros padres dudaron de mí,
aunque habían visto mis obras
me obligaron a hacer su voluntad.»
«Durante cuarenta años
me disgustó aquella generación,
y dije: es un pueblo de corazón extraviado,
no quiere conocer mis caminos.
Por eso: ¡no entrarán en mi descanso!»
SI HOY ESCUCHÁIS SU VOZ …
172

Bendición penitencial

Oración conclusiva de acción de gracias para la Celebración Penitencial

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS
LEVANTADO HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
Realmente es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte, siempre Señor,
que admirablemente has creado al hombre,
y más admirablemente has hecho en él
una nueva creación.
Tú, no abandonas al pecador,
sino que lo llamas por la fuerza de tu amor.
Tú, has enviado a tu Hijo al mundo,
para destruir el pecado y la muerte,
y en su resurrección
nos has devuelto la vida y la alegría.
Tú, nos renuevas por la fuerza del Evangelio
y de los Sacramentos.
Tú, has derramado el Espíritu Santo
en nuestros corazones,
para hacernos herederos e hijos tuyos.
TÚ, NOS LIBRAS
DE LA ESCLAVITUD DEL PECADO
Y NOS TRANSFORMAS DÍA A DÍA
EN LA IMAGEN DE TU HIJO.
Alabamos y bendecimos tu Nombre
y te damos gracias
por las maravillas de tu misericordia.
Y con los ángeles y los santos, cantamos,
cantamos el himno de tu gloria.
SANTO, SANTO, SANTO ...
175

Gloria a Dios en lo alto del cielo

Himno Litúrgico

GLORIA DIOS EN LO ALTO DEL CIELO,
Y PAZ EN LA TIERRA
A LOS HOMBRES QUE AMA EL SEÑOR.
TE ALABAMOS, TE GLORIFICAMOS,
TE ADORAMOS, TE DAMOS GRACIAS
POR TU INMENSA GLORIA.
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único,
JESUCRISTO.
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
TEN PIEDAD DE NOSOTROS.
Tú que quitas el pecado del mundo,
atiende a nuestra súplica;
tú, que estás sentado
a la derecha del Padre,
TEN PIEDAD DE NOSOTROS;
PORQUE SÓLO TÚ ERES SANTO,
SÓLO TÚ SEÑOR,
SOLO TÚ ALTÍSIMO,
JESUCRISTO,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
AMÉN, AMÉN.
182

Plegaria Eucarística II - Modelo I (1ª parte)

Modelo I

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias, siempre y en todo lugar,
a ti, Padre Santo,
por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu Palabra,
hiciste todas las cosas.
Tú nos lo enviaste hecho hombre
por obra del Espíritu Santo,
para que, nacido de María la Virgen,
fuera nuestro Salvador y Redentor.
Él, en cumplimiento de tu voluntad,
para destruir la muerte
y manifestar la resurrección,
extendió sus brazos en la cruz,
y así adquirió para ti un pueblo santo.
MURIENDO
DESTRUYÓ NUESTRA MUERTE,
RESUCITANDO
RESTAURÓ NUESTRA VIDA.
Por eso, con los ángeles y los santos,
cantamos tu gloria diciendo:
SANTO, SANTO, SANTO ...
183

Plegaria Eucarística II - Modelo I (2ª parte)

El cual, cuando iba a ser entregado
a su Pasión, voluntariamente aceptada,
tomó el pan, y elevando los ojos a ti,
Padre, Padre, pronunció la bendición,
lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, acabada la cena,
tomó el cáliz, lleno del fruto de la vid,
y elevando los ojos a ti,
Padre, Padre, pronunció la bendición,
lo pasó a sus discípulos, diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
porque éste es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres
para el perdón de los pecados.
Haced esto como mi memorial.
Este es el sacramento de nuestra Fe.
ANUNCIAMOS TU MUERTE, SEÑOR,
PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN.
¡MARAN-ATHÁ! ¡MARAN-ATHÁ!
¡MARAN-ATHÁ!
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
Así, pues, Padre, al celebrar ahora
el memorial de la muerte
y resurrección de tu Hijo,
te ofrecemos el pan de vida
y el cáliz de salvación,
y te damos gracias porque nos haces dignos
de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente
que el Espíritu Santo congregue en la unidad
a cuantos participamos
del Cuerpo y Sangre de Cristo.
185

Plegaria Eucarística II - Modelo II

Modelo II (1987)

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO.
Verdaderamente
es justo y necesario,
es nuestro deber y fuente de salvación
darte gracias, siempre y en todo lugar.
A ti, Padre Santo, por Jesucristo,
tu amadísimo Hijo.
Por él, que es tu Palabra viviente,
hiciste todas las cosas;
tú nos lo enviaste Salvador y Redentor
hecho hombre por obra del Espíritu Santo,
y nacido de la Virgen María,
para cumplir tu voluntad
y adquirir para ti un pueblo santo,
Él extendió sus brazos en la cruz,
muriendo destruyó la muerte.
Y proclamó
la resurrección.
Y PROCLAMÓ
LA RESURRECCIÓN.
Por este misterio de salvación,
unidos a los ángeles y a los santos
cantamos a una sola voz
el himno de tu gloria:
SANTO, SANTO, SANTO ...
Santo eres en verdad, Señor,
fuente de toda santidad:
santifica estos dones
con la efusión de tu Espíritu,
de manera que sean para nosotros
Cuerpo y Sangre de Jesucristo,
Nuestro Señor.
El cual, cuando iba a ser entregado
a su Pasión, voluntariamente aceptada,
tomó pan, dándote gracias,
lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, acabada la cena,
tomó el cáliz, y dándote gracias de nuevo,
lo pasó a sus discípulos, diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
éste es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres
para el perdón de los pecados.
Haced esto en conmemoración mía.
Este es el sacramento de nuestra fe.
ANUNCIAMOS TU MUERTE, SEÑOR,
PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN,
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
¡VEN, SEÑOR JESÚS!
Así, pues, Padre, al celebrar ahora
el memorial de la muerte
y resurrección de tu Hijo,
te ofrecemos el pan de vida
y el cáliz de salvación,
y te damos gracias porque nos haces dignos
de servirte en tu presencia.
Te pedimos humildemente
que el Espíritu Santo congregue en la unidad
a cuantos participamos
del Cuerpo y Sangre de Cristo.
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia
extendida por toda la tierra;
y con el Papa …,
con nuestro obispo …
y de todos los que en ella cuidan de tu pueblo,
llévala a su perfección por la caridad.
Acuérdate también de nuestros hermanos
que durmieron en la esperanza
de la resurrección,
y de todos los que han muerto
en tu misericordia;
admítelos a contemplar la luz de tu rostro.
Ten misericordia de todos nosotros,
y así, con María, la Virgen Madre de Dios,
San José su santo esposo, los apóstoles
y cuantos vivieron en tu amistad
a través de los tiempos
merezcamos, por tu Hijo Jesucristo,
compartir la vida eterna
y cantar tus alabanzas.
Por Cristo, con Cristo y en Cristo,
a ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
188

Plegaria Eucarística IV

(1988)

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
Realmente es justo darte gracias,
y deber nuestro glorificarte, Padre Santo,
porque tú eres el único Dios vivo y verdadero
que existes desde siempre y vives
para siempre; luz sobre toda luz.
Porque tú solo eres bueno y fuente de vida,
hiciste todas las cosas,
para colmarlas de tus bendiciones
y alegrar su multitud
con la claridad de tu gloria.
Por eso, innumerables ángeles en tu presencia,
contemplando la gloria de tu rostro,
te sirven siempre y te glorifican sin cesar.
Y con ellos también nosotros, llenos de alegría,
y por nuestra voz las demás criaturas,
aclamamos tu nombre cantando:
SANTO, SANTO, SANTO ...
Te alabamos, Padre Santo, porque eres grande,
porque hiciste todas las cosas
con sabiduría y amor.
A imagen tuya creaste al hombre
y le encomendaste el universo entero,
para que, sirviéndote a ti, su creador,
dominara todo lo creado.
Y cuando por desobediencia perdió tu amistad,
no lo abandonaste al poder de la muerte
sino que, compadecido,
tendiste la mano a todos,
para que te encuentre el que te busca.
Reiteraste, tu alianza a los hombres;
por los profetas los fuiste llevando
con la esperanza de la salvación.
Padre Santo, tanto amaste al mundo
que, al cumplirse la plenitud de los tiempos,
nos enviaste como salvador a tu único Hijo.
El cual se encarnó por obra del Espíritu Santo,
nació de María la Virgen,
y así compartió en todo,
nuestra condición humana,
menos en el pecado;
anunció la salvación a los pobres,
la liberación a los oprimidos
y a los afligidos el consuelo.
Para cumplir tus designios,
él mismo se entregó a la muerte
y, resucitando, destruyó la muerte.
RESUCITANDO,
DESTRUYÓ LA MUERTE
Y NOS DIO NUEVA VIDA.
Y para que no vivamos ya
para nosotros mismos, sino para él,
que por nosotros murió y resucitó,
envió, Padre, desde tu seno el Espíritu Santo
como primicia para los creyentes,
a fin de santificar todas las cosas
llevando a plenitud tu obra en el mundo.
Y este mismo Espíritu santifique, Señor,
estas ofrendas, para que sean Cuerpo
y Sangre de Jesucristo, Nuestro Señor,
y así celebremos el gran misterio
que nos dejó, como alianza eterna.
Porque él mismo llegada la hora en que había
de ser glorificado por ti, Padre Santo,
habiendo amado a los suyos que estaban
en el mundo, los amó hasta el extremo.
Y, mientras cenaba con sus discípulos,
tomó pan, te bendijo,
lo partió y se lo dio, diciendo:
Tomad y comed todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por vosotros.
Del mismo modo, tomó el cáliz
lleno del fruto de la vid y te dio gracias,
lo pasó a sus discípulos diciendo:
Tomad y bebed todos de él,
porque este es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva y eterna,
que será derramada por vosotros
y por todos los hombres,
para el perdón de los pecados.
Haced esto en conmemoración mía.
Este es el sacramento de nuestra Fe.
ANUNCIAMOS TU MUERTE, SEÑOR,
PROCLAMAMOS TU RESURRECCIÓN,
¡VEN SEÑOR JESÚS!
Por eso, nosotros, Señor, al celebrar ahora
el memorial de nuestra redención,
recordamos la muerte de Cristo,
y su descenso al lugar de los muertos,
proclamamos su resurrección
y ascensión a tu derecha;
y mientras esperamos su venida gloriosa,
te ofrecemos su Cuerpo y su Sangre,
sacrificio agradable a ti
y salvación para todo el mundo.
Dirige tu mirada sobre esta víctima
que tú mismo has preparado a tu Iglesia,
y concede a cuantos compartimos
este pan y este cáliz,
que congregados en un solo cuerpo,
por el Espíritu Santo,
seamos en Cristo, víctima para tu alabanza.
ALABANZA DE TU GLORIA.
ALABANZA DE TU GLORIA.
Acuérdate, Señor, de todos aquellos
por quienes ofreciste este sacrificio;
de tu servidor el Papa ...
de nuestro obispo ..., del orden episcopal
de todo el clero, de cuantos aquí reunidos
hacemos esta oblación,
de todo tu pueblo santo
y de aquellos que te buscan
con sincero corazón.
Acuérdate también de los que
murieron en la Paz de Cristo
y de todos los difuntos
cuya fe solo tú conociste.
Padre, misericordioso,
que todos tus hijos nos reunamos
en la heredad de tu reino.
con María, la Virgen Madre de Dios,
y con los apóstoles y los santos;
y allí, junto con toda la creación,
libre ya de pecado y de muerte,
te glorifiquemos por Cristo, Señor nuestro,
por quien concedes al mundo
todos los bienes.
Por Cristo, con Cristo y en Cristo,
a ti Dios Padre omnipotente
en la unidad del Espíritu Santo
todo honor y gloria,
por los siglos de los siglos.
AMÉN, AMÉN, AMÉN, AMÉN.
192

Prefacio para Adviento y Navidad

Prefacio de Adviento II – Melodía para el tiempo de Adviento y Navidad

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso
y eterno, por Cristo, Señor Nuestro.
A quien todos los profetas anunciaron,
la Virgen esperó con inefable amor de Madre,
Juan lo proclamó ya próximo
y señaló después entre los hombres.
El mismo Señor nos concede ahora
prepararnos con alegría,
al misterio de su nacimiento,
para encontrarnos así, cuando llegue,
velando en oración y cantando su alabanza.
Por eso, con los ángeles y arcángeles
y con todos los coros celestiales,
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
SANTO, SANTO, SANTO ...
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Prefacio para el Tiempo Pascual

Prefacio de Pascua I – Melodía para el tiempo Pascual

El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO
HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO,
ES JUSTO Y NECESARIO.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor,
pero más que nunca en este día
en que Cristo, nuestra Pascua,
ha sido inmolado.
Él es el verdadero cordero
que quitó el pecado del mundo.
MURIENDO
DESTRUYÓ NUESTRA MUERTE,
RESUCITANDO
RESTAURÓ NUESTRA VIDA.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y con la asamblea de los ángeles
y de los santos, cantamos,
cantamos el himno de tu gloria:
SANTO, SANTO, SANTO ...
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Pregón Pascual

Pregón solemne de la Vigilia Pascual

Exulten los coros de los ángeles,
exulte la asamblea celeste,
y un himno de gloria
aclame el triunfo del Señor resucitado.
Alégrese la tierra, inundada por la nueva luz.
EL ESPLENDOR DEL REY
DESTRUYÓ LAS TINIEBLAS,
DESTRUYÓ LAS TINIEBLAS,
LAS TINIEBLAS DEL MUNDO.
Que se alegre nuestra madre la Iglesia,
resplandeciente de la gloria de su Señor;
y que en este lugar resuene unánime
la aclamación de un pueblo en fiesta.
El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO …
Realmente es justo y necesario
exaltar con el canto la alegría del espíritu
y elevar un himno al Padre Todopoderoso,
y a su único Hijo, Jesucristo.
Él ha pagado por todos al eterno Padre
la deuda de Adán, y con su sangre,
derramada por amor, ha cancelado
la condena antigua del pecado.
Ésta es la Pascua,
en que se inmola el Cordero.
Ésta es la noche en que fueron liberados
nuestros padres de Egipto.
Ésta es la noche
que nos salva de la oscuridad del mal.
ÉSTA ES LA NOCHE EN QUE CRISTO
HA VENCIDO LA MUERTE
Y DEL INFIERNO RETORNA VICTORIOSO.
¡Oh admirable condescendencia de tu amor!
¡Oh incomparable ternura y caridad!
¡Por rescatar al esclavo has sacrificado al Hijo!
Sin el pecado de Adán,
Cristo no nos habría rescatado.
¡OH FELIZ CULPA QUE MERECIÓ
TAN GRANDE REDENTOR!
¡OH FELIZ CULPA!
¡Oh noche maravillosa
en que despojaste al faraón
y enriqueciste a Israel!
¡Oh noche maravillosa!
Tú sola conociste la hora
en que Cristo resucitó.
¡Oh noche que destruyes el pecado
y lavas todas nuestras culpas!
¡Oh noche realmente gloriosa
que reconcilias al hombre con su Dios!
ÉSTA ES LA NOCHE EN QUE CRISTO
HA VENCIDO LA MUERTE
Y DEL INFIERNO RETORNA VICTORIOSO.
En esta noche acepta, Padre santo,
este sacrificio de alabanza que la Iglesia
te ofrece por medio de sus ministros
en la liturgia solemne de este cirio,
que es el signo de la nueva luz.
Te rogamos, Señor, que este cirio.
ofrecido en el honor
de tu nombre, brille radiante,
llegue hasta ti, como perfume suave,
se confunda con las estrellas del cielo.
Lo encuentre encendido el lucero de la mañana,
esa estrella que no conoce el ocaso.
QUE ES CRISTO, TU HIJO RESUCITADO,
RESUCITADO DE LA MUERTE.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
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Adónde te escondiste amado

Cántico Espiritual de san Juan de la Cruz – “Canciones entre el alma y el esposo”

¿Adónde te escondiste, amado,
y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti, clamando,
y eras ido.
Pastores, los que fuerdes
allá, por las majadas, al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco,
peno y muero.
Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
¡Oh bosques y espesuras,
plantadas por la mano del amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado,
decid si por vosotros ha pasado!
MIL GRACIAS DERRAMANDO,
PASÓ POR ESTOS SOTOS CON PRESURA,
Y YÉNDOLOS MIRANDO,
CON SOLA SU FIGURA
VESTIDOS LOS DEJÓ DE SU HERMOSURA.
¡Ay, quién podrá sanarme!
Acaba de entregarte ya de vero;
no quieras enviarme de hoy más mensajero,
que no saben decirme lo que quiero.
¡Ay! ¡Ay!
MIL GRACIAS DERRAMANDO …