enriquecer

Aparece 3 veces en 3 canto(s)

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A nadie demos ocasión de tropiezo

2ª Corintios 6,3ss

Hermanos, a nadie demos ocasión de tropiezo,
hermanos, vivamos aceptando las tribulaciones,
necesidades, angustias y fatigas;
viviendo en pureza, paciencia y bondad;
en el Espíritu Santo, y en el poder de Dios;
con las armas de la justicia:
las de la derecha y las de la izquierda.
HERMANOS, A NADIE DEMOS
OCASIÓN DE TROPIEZO,
HERMANOS, VIVAMOS ACEPTANDO
LAS TRIBULACIONES,
NECESIDADES, ANGUSTIAS Y FATIGAS.
En calumnias y en buena fama,
en gloria e ignominia; como pobres,
aunque enriqueciendo a muchos;
como quienes nada tienen,
aunque lo poseemos todo.
HERMANOS, A NADIE DEMOS …
¡Hermanos!, os hemos hablado con franqueza;
os hemos hablado con la verdad.
¡No unciros al yugo desigual con los paganos!
¿Qué participación hay entre el fiel y el infiel?
¿Qué unión entre el santuario de Dios
y el santuario de los ídolos?
Porque somos el santuario de Dios.
HERMANOS, A NADIE DEMOS …
Tengo plena confianza en el hablaros;
porque estoy orgulloso de vosotros.
¡No unciros al yugo desigual con los paganos!
¿Qué participación hay entre el fiel y el infiel?
¿Qué unión entre el santuario de Dios
y el santuario de los ídolos?
HERMANOS, A NADIE DEMOS …
En pureza, paciencia y bondad;
en el Espíritu Santo, y en el poder de Dios.
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Pregón Pascual

Pregón solemne de la Vigilia Pascual

Exulten los coros de los ángeles,
exulte la asamblea celeste,
y un himno de gloria
aclame el triunfo del Señor resucitado.
Alégrese la tierra, inundada por la nueva luz.
EL ESPLENDOR DEL REY
DESTRUYÓ LAS TINIEBLAS,
DESTRUYÓ LAS TINIEBLAS,
LAS TINIEBLAS DEL MUNDO.
Que se alegre nuestra madre la Iglesia,
resplandeciente de la gloria de su Señor;
y que en este lugar resuene unánime
la aclamación de un pueblo en fiesta.
El Señor esté con vosotros.
Y CON TU ESPÍRITU.
Levantemos el corazón.
LO TENEMOS LEVANTADO HACIA EL SEÑOR.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
ES JUSTO Y NECESARIO …
Realmente es justo y necesario
exaltar con el canto la alegría del espíritu
y elevar un himno al Padre Todopoderoso,
y a su único Hijo, Jesucristo.
Él ha pagado por todos al eterno Padre
la deuda de Adán, y con su sangre,
derramada por amor, ha cancelado
la condena antigua del pecado.
Ésta es la Pascua,
en que se inmola el Cordero.
Ésta es la noche en que fueron liberados
nuestros padres de Egipto.
Ésta es la noche
que nos salva de la oscuridad del mal.
ÉSTA ES LA NOCHE EN QUE CRISTO
HA VENCIDO LA MUERTE
Y DEL INFIERNO RETORNA VICTORIOSO.
¡Oh admirable condescendencia de tu amor!
¡Oh incomparable ternura y caridad!
¡Por rescatar al esclavo has sacrificado al Hijo!
Sin el pecado de Adán,
Cristo no nos habría rescatado.
¡OH FELIZ CULPA QUE MERECIÓ
TAN GRANDE REDENTOR!
¡OH FELIZ CULPA!
¡Oh noche maravillosa
en que despojaste al faraón
y enriqueciste a Israel!
¡Oh noche maravillosa!
Tú sola conociste la hora
en que Cristo resucitó.
¡Oh noche que destruyes el pecado
y lavas todas nuestras culpas!
¡Oh noche realmente gloriosa
que reconcilias al hombre con su Dios!
ÉSTA ES LA NOCHE EN QUE CRISTO
HA VENCIDO LA MUERTE
Y DEL INFIERNO RETORNA VICTORIOSO.
En esta noche acepta, Padre santo,
este sacrificio de alabanza que la Iglesia
te ofrece por medio de sus ministros
en la liturgia solemne de este cirio,
que es el signo de la nueva luz.
Te rogamos, Señor, que este cirio.
ofrecido en el honor
de tu nombre, brille radiante,
llegue hasta ti, como perfume suave,
se confunda con las estrellas del cielo.
Lo encuentre encendido el lucero de la mañana,
esa estrella que no conoce el ocaso.
QUE ES CRISTO, TU HIJO RESUCITADO,
RESUCITADO DE LA MUERTE.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
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Así habla el Amén

Apocalipsis 3,14-22

ASÍ HABLA EL AMÉN,
EL TESTIGO FIEL Y VERAZ,
EL PRINCIPIO
DE LAS CRIATURAS DE DIOS.
Conozco tu conducta:
no eres ni frío ni caliente.
¡Ojalá fueras frío o caliente
y no tibio,
porque voy a vomitarte de mi boca!
Tú dices: «yo soy rico; nada me falta.»
Y no te das cuenta
de que eres un desgraciado,
digno de compasión,
pobre, ciego y desnudo.
ASÍ HABLA EL AMÉN …
Te aconsejo que me compres
oro acrisolado al fuego
para que te enriquezcas,
y vestidos blancos
para cubrir tu desnudez.
Mira que estoy a la puerta y llamo;
si alguno oye mi voz y me abre,
entraré en su casa,
y cenaré con él y él conmigo.
ASÍ HABLA EL AMÉN …